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Estimación del
Crecimiento Potencial
para el Ecuador
An estimation of potential growth in Ecuador
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Emanuel
Yaselga Alvarado[1]
Resumen:
Este estudio presenta la estimación del
crecimiento potencial para el Ecuador con base en la función de producción, la
cual representa una mejora metodológica respecto a la versión meramente estadística
pues permite conocer la contribución al crecimiento del factor trabajo, el
stock de capital y la productividad total de los factores (PTF) y, además,
permite generar proyecciones del output potencial a mediano plazo de acuerdo con
el comportamiento de variables macroeconómicas que inciden en su evolución. Los
resultados muestran que el crecimiento potencial promedio de Ecuador ha pasado
de 2.4% en los noventa, a tasas promedio de 3.7% en la primera década del 2000
y a 2.7% en la última década. De acuerdo con estos resultados, dadas las
proyecciones disponibles de población y bajo supuestos para la evolución de la
PTF, el desempleo estructural y la inversión, el crecimiento potencial de la
economía ecuatoriana se vería fuertemente afectado por el COVID-19, cuyo shock
provocaría que la economía se recupere levemente en los próximos años, lo que
implica tasas más reducidas que las del periodo previo.
Palabras clave: producto potencial, función de
producción, factores productivos, productividad total factorial, desempleo
estructural.
Clasificación
JEL: C01, C13,
C51, E23[2]
Abstract
This
study estimates potential growth for Ecuador based on the production function. This
represents a methodological improvement compared to the purely statistical estimation
because the growth contribution of labor, the capital stock and total
productivity of the factors (TFP) can be estimated. In addition, the estimation
of potential growth generates projections of the potential output in the medium
term according to the behavior of the determinant macroeconomic inputs. The
results show that average potential growth in Ecuador was around 2.4% in the
nineties and it came in at average rates of 3.7% in the first decade of 2000
and fell to 2.7% in the last decade. According to these results, given the model
projections, potential growth of the Ecuadorian economy will be strongly
affected by COVID-19 and the economy will recover slightly in the coming years,
although it will settle at lower growth rates than those of the previous
period.
Keywords: potential product, production function, productive factors, total factor productivity, structural unemployment.
JEL codes:
C01, C13, C51, E23
El
crecimiento del producto potencial de una economía es una de las variables
económicas fundamentales para el análisis económico. En particular, la tasa de
crecimiento potencial adquiere una especial relevancia para un conocimiento de
la posición cíclica de la economía que permita orientar adecuadamente la toma
de decisiones de política económica.
El
Producto Interno Bruto (PIB) potencial y la brecha de producción representan
importantes indicadores de las condiciones de la economía. El PIB potencial determina
el nivel máximo de producción que una economía puede alcanzar sin generar
presiones inflacionarias, es decir, el producto potencial puede ser definido
como el nivel de producto que se puede alcanzar cuando se completa el uso de
todos los factores de producción. En el corto plazo, el producto real puede
estar sobre o por debajo del producto potencial, obteniendo así la brecha del
producto. La brecha del producto permite medir los desbalances de oferta y
demanda; consecuentemente, este indicador es de gran interés para bancos
centrales y organizaciones gubernamentales dentro del proceso de planificación
macroeconómica, dado que la magnitud de la brecha de producción es ampliamente
utilizada como un indicador de presiones inflacionarias en el corto plazo
(Álvarez y Gómez-Loscos, 2017). Por lo tanto, cuando la brecha del producto es
positiva, indica la existencia de un exceso de demanda, lo cual empuja la
capacidad de la economía hacia el incremento de la producción (Pichette et al.,
2015; OECD, 2008).
El
PIB potencial desde una perspectiva económica, evidencia la capacidad
sostenible de la oferta agregada de la economía para mantener de manera
consistente la inflación estable. En el largo plazo, el producto potencial
sirve para analizar la estructura de la economía, puesto que se encuentra
determinado por factores estructurales como desarrollo demográfico, educación e
innovación y el stock de capital (Pichette et al., 2015).
El
producto potencial es una variable económica latente, no observable, cuya
estimación junto a la brecha de producto, difiere respecto al método elegido y
la discrecionalidad del investigador[3].
En la medida en que esta variable no es observable directamente, debe ser inferida
a través del comportamiento de variables macroeconómicas relacionadas con este
agregado, por lo que su análisis comprende varias aristas como las presiones
inflacionarias, el pleno empleo de recursos productivos, la tasa natural de
desempleo, entre otros.
El
presente estudio realiza el cálculo del crecimiento potencial de Ecuador en el
periodo 1990-2019; mediante el uso de una función de producción que relaciona
los factores de producción con su nivel de producto. Adicionalmente, se realiza
la estimación de una senda de crecimiento potencial hasta 2024. Este enfoque, a
diferencia de metodologías de carácter netamente estadístico, permite
identificar las fuentes que inciden en el comportamiento del crecimiento
económico, contando con un fuerte sustento teórico (neoclásico) que modela
relaciones consistentes entre los factores productivos. Así también, el uso de
este enfoque permite identificar las posibles fuentes de volatilidad del
crecimiento económico, esto de acuerdo con las contribuciones del capital,
trabajo y productividad factorial estimadas.
De
acuerdo con lo previamente descrito, el enfoque de función de producción
caracteriza a los factores productivos capital y trabajo, como dos factores
diferenciados que se distinguen a través de designaciones de capital humano y
físico (Sala-I-Martin, 2000).
Una
crítica a este tipo de modelos, denominados de crecimiento de Solow, hace
referencia a que los modelos de crecimiento agregado neoclásicos no consideran
a los recursos naturales dentro del proceso económico; sin embargo, cuando lo
hacen, suponen perfecta sustitución entre estos y el capital.
Es
importante reconocer que por la diversidad de enfoques que conlleva la
estimación del producto potencial, este es sensible al tipo de metodología
empleada. Por tanto, la interpretación de los resultados mostrados deber ser
cuidadosa, sobre todo por las implicaciones que pueden tener en el diseño de la
política económica.
En
este contexto, el presente documento de trabajo tiene cinco objetivos. El
primero es generar un mecanismo sencillo que permita obtener la tasa de
crecimiento del producto (PIB) potencial de Ecuador, con base en la metodología
de contabilidad de crecimiento. El segundo objetivo es mostrar la metodología
integrada propuesta por la Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económicos (OCDE) para estimar el acervo de capital. El tercero consiste en
evaluar el impacto de los distintos supuestos metodológicos en el desarrollo de
las series de capital y productividad. El cuarto propósito es determinar el
progreso técnico con base en la metodología de contabilidad de crecimiento que
toma en consideración las series de stock de capital y horas de trabajo
efectivas. Por último, se intenta señalar las limitaciones de la metodología
propuesta y sus resultados, tanto de los componentes del crecimiento potencial durante
el periodo observado, como también escenarios de proyección para los años
posteriores.
Por
tanto, los siguientes acápites de este documento se estructuran de la siguiente
manera: la segunda sección hace referencia a estudios previos, la tercera parte
detalla la metodología de construcción, estimación y desarrollo de los
escenarios bajo una visión esquemática general. La cuarta sección presenta los
resultados empíricos que se obtienen para la economía ecuatoriana. Finalmente,
se exponen las principales conclusiones de esta investigación.
El estado del arte que comprende la estimación del
producto potencial es extenso. El PIB potencial y la brecha de producto son
variables no observadas y de difícil estimación que han desembocado en el uso
de diversas técnicas. A criterio de De Masi: “Las estimaciones del producto potencial suelen depender de las
circunstancias específicas del país, estas descansan sobre juicios subjetivos
ninguno libre de limitaciones.” (De
Masi, 1997:4).
En este contexto, se aborda el cálculo del PIB
potencial realizado por los principales organismos referenciales en cuanto a
estimaciones económicas como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Organización para la
Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y la Oficina de Presupuesto del
Congreso de Estados Unidos (CBO), lo que es complementado con una revisión de
los estudios sobre su cálculo para el caso ecuatoriano.
Por un lado, el FMI se enfoca en el cálculo del
PIB potencial para economías altamente industrializadas; no obstante, a partir
de 1997 realiza este cálculo para economía emergentes. La metodología aplicada
por De Masi (1997) modela el producto en
términos de factores latentes (potenciales), vinculando la producción con el
capital, trabajo y la productividad factorial mediante una función Cobb-Douglas
con rendimientos constantes a escala. Así, se estima el PIB potencial y su
diferencia con el PIB observado, es decir la brecha de producto. El resultado
es un producto que surge cuando las tasas de uso de factores son normales[4],
en otras palabras, cuando el factor trabajo es consistente con la tasa natural
de desempleo y cuando la productividad total de los factores (PTF) está en su
nivel tendencial (por lo general calculada como el residuo de la función de
producción). Cabe mencionar que el FMI incorpora como variables estructurales
relacionadas con la tasa natural de desempleo, el seguro de desempleo, ratio de
reemplazos, grado de sindicalización, impuesto a la renta y salarios mínimos;
mientras que, en cuanto al capital, se emplea la formación bruta de capital
fijo (FBKF).
La CEPAL también emplea un enfoque estructural
para la estimación del producto potencial. La metodología
de Aravena (2010), deriva en evaluar los factores
trabajo y capital a su nivel potencial para posteriormente estimar la PTF, el
producto potencial y su brecha. Al igual que el FMI, también se emplea como
forma funcional una función de Cobb-Douglas con rendimientos a escala. No
obstante, este organismo utiliza el empleo potencial, descontando de la población
económicamente activa (PEA) la tasa de desempleo tendencial (estimada por un
filtro Hodrick-Prescott). Para estimar el capital, se emplea el método de
inventario permanente y se utiliza el perfil edad-eficiencia geométrico,
considerando dos tipos de activos productivos: maquinaria y equipo, y
construcción. La PTF se obtiene de la diferencia entre la tasa de variación del
PIB y las tasas de variación del empleo y stock de capital.
En cuanto a la CBO (2004), este organismo basa su
estimación en el modelo de crecimiento endógeno, que atribuye el desarrollo al
crecimiento del trabajo (horas trabajadas en la economía), capital (stock de
capital o inversión agregada) y progreso tecnológico (Solow, 1956). Este
organismo también emplea un modelo estructural con una forma funcional de
Cobb-Douglas y rendimientos constantes a escala, y se diferencia de los modelos
empleados por CEPAL y FMI en que el organismo remueve los componentes cíclicos
de las variables utilizadas, teniendo como referencia la Ley de Okun[5].
Así también se estima el factor trabajo correspondiente a la tasa de desempleo
natural que no genera presiones inflacionarias (NAIRU) mediante una curva de
Phillips. El factor capital se estima por el método de inventario permanente y
perfil geométrico edad-eficiencia planteado en la contabilidad de crecimiento.
Para el caso ecuatoriano, los estudios
relacionados con la estimación del producto potencial son pocos. Sin embargo,
dichos estudios plantean más de una metodología para esta estimación,
incorporando criterios propios del investigador, de acuerdo con la coyuntura
por la que pasó el país durante la realización de los estudios.
En este marco, la primera investigación referente
en el cálculo del PIB potencial ecuatoriano fue la realizada por Marconi y
Samaniego en 1995[6].
Los autores emplearon lo que se conoce como enfoque “ingenieril” o estructural;
en otras palabras, emplearon una función de Cobb-Douglas para representar la
relación entre los factores de trabajo y capital con la producción. Esto, bajo
el supuesto de una relación estable entre el producto y los factores, un
progreso tecnológico no observable y rendimientos constantes a escala. Además
de esta metodología, también se utiliza el método de picos o de línea. Este
método consiste en trazar una línea entre los puntos más altos de la
trayectoria del PIB, asumiendo que la diferencia entre esta línea y los puntos
por debajo, corresponde a momentos de capacidad ociosa instalada o de
explotación máxima de los factores. Finalmente, también se emplea la
metodología de Harrod-Domar, la cual estima la tasa de crecimiento de producto
potencial como la razón entre la inversión o incremento en el stock de capital
y el incremento en producto real observado. Para este cálculo se emplearon
series anuales de FBKF, PIB real, y tasa de desempleo, desestacionalizadas en
valores constantes a precios de 1975.
Otro estudio relacionado corresponde al
desarrollado por Astorga y Valle (2003)[7], en
el que se emplean nueve metodologías de cálculo del PIB potencial: método de
picos, filtro de Hodrick-Prescott, descomposición de Bereridge-Nelson, modelo
univariado de componentes no observables, modelo bivariado de componentes
comunes, vectores autoregresivos estructurales, método Harrod-Domar, método de
Berg y enfoque de función de producción o estructural. Ante la diversidad de
enfoques, los autores argumentan que prefieren los modelos con enfoque
económico como el estructural o de vectores autoregresivos, más que aquellos puramente
estadísticos o matemáticos (Harrod-Domar o Hodrick-Prescott). Esto a razón de
que los primeros arrojan estimaciones más plausibles y resaltan explícitamente
las relaciones macroeconómicas claves que determinan el producto potencial.
Como última referencia ecuatoriana, se encuentra
el documento de trabajo elaborado por Sandoval (2015)[8],
quien estima el producto potencial utilizando relaciones estructurales con el
uso de filtros estadísticos, con el propósito de aislar efectos estructurales y
cíclicos sobre el producto, con sustento en relaciones derivadas de la teoría
económica. Así, la autora emplea una forma funcional de Cobb-Douglas con
rendimientos constantes a escala, complementada con un filtro de
Hodrick-Prescott para estimar el empleo potencial y un filtro de Kalman para
extraer del PIB potencial la PTF y su componente tendencial o senda de
crecimiento. Al igual que en otros estudios de Ecuador, para estimar el factor
capital se utiliza el método de inventario permanente sobre la FBKF. El trabajo
potencial se representa mediante la Población Económicamente Activa. La
elasticidad trabajo y capital respecto al producto se obtienen de la división
entre las remuneraciones y el capital sobre el valor agregado bruto ecuatoriano
del 2015.
Por lo general, las estimaciones y proyecciones
del PIB potencial se realizan de acuerdo con estudios econométricos previos, en
especial si los estudios son recientes o tienen una fuerte base económica. Sin
embargo, este cálculo envuelve juicios de valor que responden a la estructura
propia de la economía y la coyuntura por la que se está atravesando. En este
contexto, dentro del ámbito internacional, se observa una preferencia clara
sobre el modelo estructural o de crecimiento endógeno, a partir del cual cada
institución realiza modificaciones de acuerdo con lo que considera que puede
mejorar la estimación del producto potencial. A nivel ecuatoriano se emplea
este método e incluso se lo prefiere frente a otras metodologías puramente
estadísticas que no consideran relaciones macroeconómicas entre las variables o
una evolución conjunta de las mismas con el producto.
La
estimación del producto potencial de una economía puede realizarse siguiendo
diferentes metodologías. Las primeras utilizan procedimientos estadísticos para
estimar la tendencia de la producción de la economía descontando los factores
cíclicos; las segundas están basadas en la utilización de una función de
producción para estimar el producto potencial.
Hofman y Villarreal (2006) mencionan que existen al
menos tres definiciones relacionadas al producto potencial: la de máximo
volumen de producción, la de tasa natural de producción y el concepto clásico
planteado por Okun.
La primera definición considera el volumen de
producción. Desde este enfoque, el PIB potencial es el máximo nivel que puede
ser producido con los insumos y la tecnología disponible en un periodo de
tiempo determinado. El segundo enfoque considera el concepto de la tasa natural
de producción, en relación con la tasa natural que una economía neoclásica debe
producir si todos los mercados están equilibrados y los precios se ajustan a
sus niveles de equilibrio. Por último, el concepto clásico de Okun establece
que el producto potencial es aquel que puede producir sin introducir presiones
inflacionarias en la economía (Okun, 1983).
Con base en los estudios de Aravena (2010), Canals
(2013) y Sandoval (2015), se considera el concepto clásico de producto
potencial, pues toma en cuenta la noción de un equilibrio sostenible en el
tiempo a diferencia del enfoque de máximo volumen de producción, lo cual es
fundamental en economías latinoamericanas. Además, los mercados en la región no
generan ajustes a los precios equilibro de manera estable, por lo que la tasa
natural clásica no es realista en este caso. De esta manera, el concepto
clásico refleja de mejor manera el comportamiento de las economías, en el cual
el potencial representa un mecanismo de balanceo entre aquellos mercados en que
existe un exceso de oferta y aquellos con exceso de demanda, operando a través
de ajustes en niveles salariales y de precios.
Por ende, se define al PIB potencial como la
máxima cantidad de producción sostenible que una economía puede generar sin
causar presiones inflacionarias. En el corto plazo, la estimación del producto
potencial permite obtener un punto de referencia importante para enfrentar
presiones inflacionarias. En el mediano plazo, el producto potencial ayuda a
determinar el ritmo sustentable de crecimiento, y en el largo plazo esta
estimación permite vislumbrar un sendero de crecimiento sostenible.
En este contexto, la metodología seleccionada
considera función de producción Cobb-Douglas con rendimientos constantes a
escala, lo cual permite identificar las fuentes de crecimiento y decrecimiento
de la economía (Canals, 2013). La metodología modela el producto en términos de
factores de producción latentes con justificaciones empíricas y teóricas. El
uso de una función de producción genera mejores resultados para estimar las
brechas de producto y calcular presupuestos estructurales (Giorno, Richardson,
Roseveare,y Van den Noord, 1995).
Adicionalmente, se estima el PIB potencial con
base en la técnica estadística del filtro estadístico de Hodrick-Prescott (HP)
de manera complementaria, a fin de obtener estimaciones referenciales. Como
menciona Canals (2013) la sencillez del método y la necesidad de solo necesitar
una serie del PIB suficientemente larga son algunos de los elementos a favor
del filtro HP.
En el siguiente apartado se explican las fuentes
de información estadística, así como las series históricas disponibles, y se
describen de manera esquemática los modelos econométricos estimados.
Posteriormente, se detallan los supuestos para la estimación de los escenarios
de crecimiento futuro.
La metodología para la estimación del producto
potencial que se emplea en este trabajo se basa en una función de producción
que enlaza el producto con el capital, el trabajo y la productividad factorial.
Para estimar dicha función, se consideran los siguientes determinantes:
·
El
factor trabajo considera las horas trabajadas totales de la economía, ajustadas
por la tasa natural de desempleo.
·
·
La
productividad total de los factores suavizado.
La principal limitación de este enfoque radica en
los elevados requerimientos de información para su cálculo. En concreto, esta
metodología exige la evaluación de los factores productivos (empleo y capital)
a su nivel potencial y la estimación de la productividad total de los factores
(PTF).
La estimación del crecimiento del producto
potencial de una economía utilizando funciones de producción exige, en primer
lugar, la especificación de su forma funcional. La especificación más
recurrente y adecuada de la forma funcional es la función Cobb-Douglas con
rendimientos constantes a escala:
Aquí
Y es el producto, L es el factor trabajo, K es el factor capital y f (.) la
forma funcional, en este caso Cobb-Douglas. A es el nivel tecnológico, es
decir, aquella parte de la producción que no viene explicada por la evolución
del empleo y el capital. También es conocida como productividad marginal de
factores (PTF).
Transformando la ecuación (1) en logaritmos y
derivando con respecto al tiempo, el crecimiento del producto en el tiempo
puede expresarse como[9]:
Esto significa que el crecimiento del producto en
el tiempo se puede descomponer como la suma de cambios en la tecnología, el
trabajo y el capital, ponderados por sus elasticidades de contribución o
productos marginales[10]. Bajo el supuesto de
existencia de mercados de factores completos y eficientes, y rendimientos
constantes a escala (competencia perfecta), la remuneración de los factores
productivos es igual a su productividad marginal. Reescribiendo la ecuación
(2):
Aquí α es la elasticidad producto del factor
trabajo y su complemento, y 1- α es la elasticidad producto del factor capital.
La variable g se denomina productividad factorial (PTF), la cual constituye un
indicador de la eficiencia con la cual la economía combina trabajo y capital
para generar valor agregado (OCDE, 2001a).
En
nuestro caso, para estimar α se utilizan datos anuales de Contabilidad Nacional
de las Tablas Oferta Utilización del Banco Central del Ecuador, disponibles
desde 2007 hasta 2019, y, a partir de ese año, se mantiene este factor constante.
Esta consideración permite valorar la variabilidad temporal de la elasticidad
del producto con respecto al factor trabajo, que suele ser ignorada al aplicar
la metodología de la función de producción por parte de los organismos internacionales,
que suelen asumir una elasticidad constante estándar para los paises. Véase por
ejemplo Havik et al. (2014), o Johansson et al. (2013).
Cabe resaltar que la estimación de la PTF es tan
importante como el cálculo del PIB potencial. Esto se debe a que la
productividad factorial puede explicar la mayor parte de diferencia de ingreso
y desarrollo entre países[11]. Esta variable se determina
como sigue:
La estimación del producto potencial de la
economía (
La estimación del capital potencial considera la
estimación realizada por Cadena (2016), para el Banco Central del Ecuador, la
cual sigue la línea de Aravena, Jofré & Villarreal (2009), Aravena (2010) y
De Masi (2014), los cuales consideran el método de inventario permanente. De
esta manera, el stock de capital de los de activos productivos j, con vida
máxima
Aquí
Para estimar el stock de capital
productivo de cada bien definido en (5), se debe tener una estimación del
tiempo de duración de la vida media de servicio[13]
de cada tipo de bien, funciones de retiro y el perfil edad eficiencia a ser
utilizados.
Considerando la disponibilidad de datos en torno a las series de inversión
(aproximadas por la formación bruta de capital fijo), se supone una vida de
servicio constante. El perfil de edad-eficiencia empleado es el geométrico,
implicando que los activos pierden una proporción de eficiencia constante en
cada periodo. Esto significa que la pérdida de eficiencia es mayor al principio
de la vida útil y disminuye conforme los activos envejecen. La forma funcional
del perfil edad-eficiencia es:
Aquí
La fuente estadística utilizada fue Cadena (2016). Este estudio proporciona
una serie de stock de capital que llega hasta 2015. Este último dato se extiende
para años posteriores a partir de la evolución observada en la inversión
siguiendo los datos de Contabilidad Nacional. De acuerdo con Aravena (2009), en
general se usan valores de 1.65 de velocidad de pérdida de eficiencia para
maquinaria y equipo; y, 0.91 para construcción[14]. Por su parte,
se consideran los siguientes parámetros de vida útil para los diferentes
activos:
·
15 años para equipo de transporte
·
10 años para el resto de la maquinaria y equipo,
·
65 años para construcción habitacional
·
50 años para la construcción no habitacional que se deprecia.
De acuerdo con Cadena (2016), estos supuestos constan entre los parámetros
más significativos en el método del inventario permanente. Estos valores se
determinaron basados en opiniones de expertos en Contabilidad Nacional y en el
análisis de los valores medios utilizados por otros países en la estimación del
Stock de Capital con base en el manual de la OECD para la Medición del Capital
(2009).
El factor trabajo se estima calculando las horas totales trabajadas en la
economía. Para su cálculo, se consideran las tasas de ocupación, que vienen
determinadas por las tasas de crecimiento de la población en edad de trabajar,
la tasa de participación, la tasa de desempleo, los días efectivamente
trabajados en cada año y las horas trabajadas por ocupado. Estos elementos
permiten aproximar de mejor manera el factor trabajo, pues incluyen diferentes
fuentes de variabilidad, dado que las políticas y shocks en el factor trabajo
suelen incidir en los indicadores de empleo y las horas efectivas.
En cuanto a los días
efectivamente trabajados, estos corresponden a los días anuales laborables
menos los días no trabajados por feriados nacionales no recuperables
(descontando sábados y domingos y vacaciones legales[15]). En Ecuador, el 20 de
diciembre de 2016 entró en vigencia la Ley de Feriados, reforma que tiene como
propósito regular los días de descanso obligatorio a nivel nacional. A partir
de entonces, si el día de feriado coincide con un día no laborable (sábado y
domingo), este se traslada al día laborable más cercano. Además, el feriado de
carnaval entra a formar parte de los feriados nacionales no recuperables. Es
así que, tras la aplicación de la Ley de Feriados, Ecuador cuenta con 12 días
de feriado (11 feriados nacionales y 1 por fiestas cívicas locales). Antes de
la reforma, Ecuador contaba con 10 días de feriado[16] al año no recuperables, pero
los mismos no se trasladaban, independientemente del día de la semana en que se
presenten.
Las
horas de trabajo promedio semanales corresponden a los datos que refleja la Encuesta
de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU) que realiza el Instituto Nacional de
Estadística y Censos (INEC), las cuales no necesariamente incluyen horas
extraordinarias ni regímenes de jornadas especiales (trabajo a medio tiempo y
por horas). El comportamiento de las horas de trabajo semanales ha presentado
cambios importantes en épocas de auge o recesión económica y también por otros
efectos asociados a factores de oferta y demanda, como temas normativos en pro
de mejorar la calidad del empleo como el Mandato 08[17], con el cual fueron eliminadas
la tercerización de servicios complementarios, la intermediación laboral y el
sistema de contratación laboral por horas.[18] Esta es una innovación frente a
Aravena (2010) y Sandoval (2015), donde se utiliza para más de la mitad del
solo la jornada laboral de 40 horas semanales cuando claramente se evidencia
efectos importantes debido a las políticas aplicadas.
Figura
1.
Horas
trabajadas
Nivel de horas trabajadas semanales
Declinación de las
horas de trabajo a partir de 2010. Mandato 08 en el año 2008. Leyes de flexibilización laboral desde 1990. Ley para la Transformación Económica (“Trole
1”)
Fuente: Estimaciones propias e INEC (Encuesta Nacional de Empleo,
Desempleo y Subempleo, diciembre 2019)
El cálculo del número de ocupados se obtiene sobre
la base de la población económicamente activa, descontando el número de
desempleados. De manera general, para la estimación de la población
económicamente activa se consideran los siguientes criterios: el primero es
utilizar la información de la ENEMDU para el desarrollo de los indicadores:
tasas de participación, empleo y desempleo; y el segundo consiste en incorporar
datos correspondientes a fuerza de trabajo, considerando el corte de edad que
plantea la fuente de datos[19].
Cabe señalar que fue necesario realizar un
ejercicio de retropolación de las series de desempleo urbana y nacional, en
razón de que en el periodo de análisis considerado para esta investigación, se
produjo un cambio metodológico en el marco conceptual para clasificar la
estructura de la población en Ecuador según la condición de actividad[20], y también por la ausencia de
medición del empleo con representatividad urbana y rural nacional antes del
2000.
Figura 2.
Serie y tendencia
de la tasa de desempleo (%), periodo 1988-2019
Notas: Estimaciones propias entre 1988 y 2003; basadas en las tasas de desempleo
abierto urbano del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). A partir
del año 2003-2006 se utiliza el trabajo del INEC de Granda et al. (2017) y que
estima una tasa de desempleo acorde con la metodología vigente a partir de
2007. Posteriormente se utilizan los tabulados de la Encuesta Nacional de
Empleo, Desempleo y Subempleo hasta diciembre de 2019.
Fuente: Estimaciones propias e INEC (Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo
y Subempleo, diciembre 2019)
El
presente ejercicio selecciona la tasa de desempleo nacional con el fin de
considerar la metodología oficial vigente desde el año 2007. Desde
2003 al 2006 se utilizó el artículo de Granda et al. (2007), en el que se
realiza un empalme
de las series de desempleo de la ENEMDU, publicado en la Revista de Estadística y
Metodologías del INEC[21].
Previo a este periodo se construyó la serie de desempleo abierto urbano para 15
años y más, y luego esta se retropoló al nivel nacional manteniendo las
fluctuaciones para
así obtener una serie larga y estimar la tasa natural de desempleo utilizando
el filtro de Hodrick-Prescott.
El procedimiento de retropolación consistió en
emplear las ENEMDU de Ecuador durante el periodo 2000-2003, con el propósito de
obtener las tasas de desempleo urbanas y nacionales con los nuevos criterios
metodológicos establecidos a partir del año 2007. Una vez obtenido el indicador
de desempleo urbano desde 2003 se procedió a retropolar la serie histórica
hasta 1988, utilizando las tasas de variación porcentual de la serie de
desempleo abierto, y obtenida mediante la antigua metodología de cálculo; de
esta manera la serie de desempleo nacional mantiene las fluctuaciones desempleo
abierto urbano.
Estos procedimientos, junto con las estimaciones
de indicadores de empleo realizados sobre las bases de datos de la ENEMDU,
permiten reducir los efectos debido a los cambios metodológicos que ha
presentado la encuesta desde 1988. De esta manera, se aproximan mejor al factor
trabajo estimado en Aravena (2010), que considera los datos de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) y mezcla indicadores nacionales con urbanos
(antes del año 2000), sin realizar una diferenciación frente a la metodología
utilizada en cada año. Por ejemplo, la tasa de desempleo urbana antes del 2007
consideraba a personas de 10 años y más, y actualmente considera las de 15 años
y más. Por tanto, el ejercicio de Granda et al. (2017), que estima una tasa de
desempleo acorde con la metodología vigente junto con la retropolación e
incorporación de diferentes fuentes de variabilidad laboral revisadas en este estudio,
permite una mejor aproximación al comportamiento del factor trabajo y su efecto
en el producto para los años analizados.
Hodrick y Prescott (1980) construyen uno de los filtros
más populares en lo que se refiere a la descomposición de series
macroeconómicas en sus dos componentes: tendencia y ciclo. El método define a
la suma de los cuadrados de las segundas diferencias como una medida de
variabilidad del componente permanente, buscando minimizar este componente para
obtener el máximo suavizamiento de la serie en cuestión. El marco en el que
descansa la metodología se define:
Donde
Este
método, a más de ser el más empleado entre organismos estadísticos y especializados,
cuenta con limitaciones en cuanto al parámetro de suavizamiento
En
el marco del presente estudio se emplea un valor
Donde
De
esta manera, en la estimación del PIB potencial, el uso de este filtro supone
que la variabilidad del producto es relativamente estable en el corto plazo;
principalmente porque los factores trabajo y capital son relativamente
constantes
En
el presente estudio se hace uso de los parámetros
El stock de capital de los activos productivos disponibles en la economía
considera la serie de Cadena (2016), y se continúa la reconstrucción a partir
de 2018 mediante la ecuación N.7. Los principales activos productivos son construcción
y maquinaria, y equipo, los cuales de acuerdo con OECD (2009) se consideran con
vidas medias respectivamente de entre 50 y 15 años (Cadena, 2016).[22]
Con
la finalidad de estimar el flujo de servicios de capital, se recoge el efecto
de las variaciones en el uso de la capacidad instalada a lo largo del ciclo
económico. En razón de que esta variable es difícil de medir, las variaciones
en el uso de la capacidad instalada se aproximan mediante las series de
desempleo mencionadas. El stock de capital estimado[23]
para la economía ecuatoriana en el periodo 1980-2019 es el siguiente:
Figura 3.
Stock de capital, periodo
1980-2019
Fuente: Banco Central del Ecuador
(BCE), Cuentas Nacionales Anuales, TOU Serie: 2007-2018(p).
El
empleo a su nivel potencial se calcula sobre la base de la población
económicamente activa, en cada una de las series descritas en la sección
anterior, descontando la tasa natural de desempleo tendencial, la cual se
estima mediante un filtro de Hodrick-Prescott.
Figura 4.
Factor trabajo, periodo 1980-2019[24]
Fuente: Banco Central del Ecuador
(BCE), estimaciones propias e INEC (Encuesta Nacional de Empleo,
Desempleo y Subempleo, diciembre 2019)
La
productividad total de los factores se obtiene de la diferencia entre las tasas
de variación del producto interno bruto observado en relación con el factor
trabajo (horas efectivamente trabajadas) y el factor capital (stock de capital
corregido por costo de uso), tomando en cuenta la participación de los factores
de trabajo α y capital 1-α de acuerdo con los cuadros económicos integrados del
Banco Central del Ecuador y en concordancia con Astorga y Valle (2003).
Antes
del 2007 se considera la participación del año base, luego se toman los valores
de las Tablas Oferta Utilización 2007-2018 y se mantiene la participación del
último año de manera posterior (para ver en detalle las participaciones revisar
el Anexo 1). Es importante resaltar que a partir del año 2014 la productividad
total de los factores (PTF) presentó valores negativos de acuerdo con la
metodología de función de producción. Este comportamiento estuvo asociado a una
serie de factores externos e internos que no son capturados por los factores
trabajo y capital.
Figura 5.
Productividad total de los factores, periodo
1996-2019
Fuente: Estimaciones propias y Banco
Central del Ecuador (BCE).
Entre
estos elementos se destaca el incremento de políticas educativas, el cual, si
bien genera un incremento de capacidades en el talento humano, temporalmente
implica una reducción en la PEA. Por otra parte, se empezó a evidenciar una
serie de shocks internos y externos en este periodo como la caída de los
precios del petróleo desde mediados de 2014, la apreciación del dólar junto con
la devaluación de las monedas de socios comerciales, lo cual limitaba la
competitividad del país. A este efecto le siguió la implementación de la
salvaguardia, lo cual generó efectos en la demanda y la oferta por el
incremento de precios de insumos y bienes finales de origen externo. A esto se
sumaron los efectos del terremoto del 16 de abril de 2016; este elemento
termina considerándose en el PTF como residuo. Por último, durante este periodo
se mantuvo un menor ritmo de inversión tanto pública como privada.
Los
resultados de la metodología empleada muestran las estimaciones del crecimiento
potencial de Ecuador en el periodo 1989-2019 sobre la base de la información
observada. Se pueden apreciar periodos en los que el crecimiento real supera su
potencial. Así también, en las últimas dos décadas se evidencia variabilidad
alrededor de periodos de crisis. Las tasas de crecimiento potencial se han
movido desde un 2.4% en promedio durante los años noventa, a tasas que giran en
torno al 3.2% en la última década. Este aumento fue principalmente resultado de
los incrementos en la productividad del capital y del trabajo en diferentes
momentos a lo largo de la década. Las altas tasas de inversión en la última
década fueron el factor fundamental para explicar el fuerte aumento de la tasa
de crecimiento potencial, sobre todo desde el año 2004, permitiendo un
crecimiento efectivo por sobre su potencial.
Así
también, cabe mencionar que en los periodos 1995-1999 y 2005-2009 el
crecimiento del PIB efectivo cayó por debajo de su potencial. Esto se relaciona
con la fuerte crisis financiera de finales de milenio y la crisis internacional
que comenzó a fines de 2008. Para el periodo pos crisis de 2008, los episodios
de contracción fueron seguidos por periodos en los que el producto real superó el
crecimiento del potencial; no obstante, después de la contracción a partir de
2014, el producto real se encontró por debajo de su potencial, indicando la
limitada capacidad de resiliencia de la economía ante shocks internos y
externos.
Figura 6. Crecimiento del PIB potencial a largo plazo
Fuente: BCE y estimaciones propias.
En
la misma línea, el PIB potencial estimado por el filtro de Hodrick-Prescott
(HP) presenta un comportamiento más suave respecto al estimado por el modelo
estructural. Se observa que su comportamiento no coincide completamente con la
estimación estructural cuando se considera un λ de 100; sin embargo, cuando se
utilizan los parámetros para alta y baja frecuencia estimados en Gachet et al.
(2009) para el caso ecuatoriano en una estimación de filtro HP doble banda, la
aproximación de los resultados son más cercanos a la metodología de función de
producción. En los últimos años de estimación se observa cierta convergencia de
los resultados. Dado que este filtro no excluye perturbaciones de alta
frecuencia (corto plazo), suele sobrestimar o subestimar los resultados de las
puntas, es decir de inicio o fin de periodo. No obstante, la estimación por
filtro de Hodrick-Prescott puede servir de guía para la estimación del
potencial económico sobre todo en los periodos intermedios de la estimación.
Figura 7. Crecimiento del PIB potencial a largo plazo metodología función de
producción y aproximaciones con filtros Hodrick-Prescott
Nota: La estimación de
Hodrick-Prescott de doble banda considera para el caso de series anuales un
valor pequeño de λ = 0.11 (remueve fluctuaciones de mediana y baja frecuencias),
y un segundo ciclo estimado mediante un filtro HP con un valor alto de λ= 2.91
(remueve fluctuaciones de baja frecuencia) de acuerdo con Gachet et al. (2009)
Fuente: BCE y estimaciones propias.
El
ejercicio de contabilidad del crecimiento identifica los factores que subyacen
al crecimiento económico debido a que muestra la importancia relativa de la
acumulación de los factores de producción, capital y trabajo, así como de la
productividad total de los factores.
A
continuación, se presenta la estimación de dos variables latentes, no
observadas, cuya influencia sobre la economía guían procesos de auge o
depresión: el PIB potencial y la brecha de producto. En el corto plazo, la
medición del tamaño y persistencia de la brecha otorgan una guía adecuada para
influir sobre la oferta y demanda agregadas y controlar presiones
inflacionarias. En el mediano plazo, medir el PIB potencial otorga una guía
adecuada sobre las capacidades de oferta en la economía y, por tanto, avizora
un camino sustentable no inflacionario sobre la producción y el empleo.
Sobre
la base de lo expuesto en párrafos anteriores, en los que se considera información
efectiva hasta el año 2019, a continuación se detallan los resultados del
crecimiento económico potencial promedio.
Tabla
1. Contribuciones
de las fuentes de crecimiento
|
|
1990-1994 |
1995-1999 |
2000-2004 |
2005-2009 |
2010-2014 |
2015-2019 |
|
PIB potencial |
2.7% |
2.4% |
2.9% |
4.1% |
4.3% |
1.3% |
|
Contribución al crecimiento potencial |
||||||
|
Capital |
1.1% |
1.0% |
1.4% |
2.4% |
3.4% |
2.3% |
|
Empleo |
2.2% |
1.3% |
0.7% |
0.5% |
0.5% |
0.5% |
|
PTF |
-0.6% |
0.1% |
0.8% |
1.1% |
0.5% |
-1.4% |
|
PIB real |
3.3% |
1.4% |
4.0% |
3.8% |
5.2% |
0.5% |
|
Brecha de
Producto |
-1.2% |
-2.0% |
-0.6% |
0.4% |
1.5% |
-1.7% |
Fuente:
Banco Central del Ecuador y estimaciones
propias.
La
contribución de los factores del crecimiento permite observar cómo el Ecuador
evidenció cambios en su estructura económica. De esta forma, se puede ver que
entre 1990 y 1994 la acumulación del capital y sobre todo los aumentos del
factor trabajo han sido parte importante del crecimiento económico. En este
lustro, la inflación anual promedio fue de 45%[25]
y la cuenta corriente creció levemente, en un 0.38%[26]
en promedio, y se promulgó la Ley de Modernización del Estado, la cual generó
la liberalización económica ecuatoriana, desregularización y apertura de los
mercados. Sin embargo, los niveles de deuda hicieron necesaria la negociación
del Acuerdo de Brady, en el que se materializaba la reestructuración y la
reducción de la deuda externa del país con acreedores privados.
También
en el último lustro de los 90 destaca una participación importante del factor
trabajo, disminuyendo levemente la acumulación del capital. En esta década se
observa un crecimiento respecto al PIB potencial en la primera mitad del
decenio, pero se ve también una caída en comparación con finales de los 90. Este
comportamiento estuvo marcado por eventos como el Fenómeno de El Niño en el año
1997, que desestabilizó la producción y comercialización debido a la
destrucción de los canales de comercialización e infraestructura social. Este
efecto alteró el ciclo económico, la solvencia del sistema financiero, generó tendencias
negativas con respecto a la evolución de la inflación y agravó la estabilidad
macroeconómica.
A
esto se sumó el inicio de la grave crisis financiera de finales de los 90 e
inicios de milenio, en la que se evidenció la dificultad con respecto a liquidez
por parte de la banca e instituciones financieras. La inflación anual promedio
fue de 33% y se observó una contracción promedio en cuenta corriente de -24%,
indicadores que muestran desaceleración en la demanda y por tanto en el
producto, y que la economía realizó mayores pagos monetarios con el mundo que
los que su capacidad de renta permitían.
En
marzo de 1999 se decretó el feriado bancario y congelamiento de los depósitos
que desató la incertidumbre, la desconfianza de los agentes económicos y la
inestabilidad del sistema financiero. El consumo de los hogares experimentó una
fuerte contracción, ya que la demanda de la población se vio afectada por la
inestabilidad del sistema financiero, el escaso incremento salarial y el
desempleo. La depreciación del tipo de cambio repercutió en el comportamiento
del sector externo; esto se evidenció en una caída de las importaciones de
bienes y servicios del 39%. La inflación a diciembre de 1999 se registró en
60.7%, siendo mayor en 17pp a la que se registró en 1998 (43.4%). El
comportamiento de los precios tuvo un movimiento por fuera de su tendencia,
creando un ambiente de incertidumbre y de baja credibilidad en el manejo de
política gubernamental.
Figura 8. Contribución de los factores al Crecimiento del PIB
potencial de largo plazo metodología función de producción
Fuente:
Banco Central del Ecuador y estimaciones
propias.
En
el primer lustro de 2000 se observa una leve caída en el crecimiento de la PTF
(-0.59%) y del factor trabajo; no así el capital que mostró una leve
recuperación respecto al lustro previo. Cabe mencionar que, debido a la
adopción de la dolarización como sistema monetario oficial, la inflación anual
promedio fue de un 32%, levemente inferior a la del periodo previo, pero que
junto a la recuperación del factor capital coadyuvó a lograr la segunda tasa
promedio más alta de crecimiento de PIB real, superando al PIB potencial (reduciendo
el margen negativo de la brecha). Así también, la cuenta corriente se recuperó
con un decrecimiento de -0.06%, cifra que da cuenta del periodo de recuperación
post crisis por el que pasó la economía en este lustro.
A
finales de 2009, la brecha tiende a cerrarse por uso intensivo del factor
capital y mejoras en productividad; no así en relación con el factor trabajo.
Incluso, la inflación anual promedio fue de solo 4% y la cuenta corriente se
recuperó respecto al periodo previo con un decrecimiento promedio en el periodo
de -0.02%. En esta fase la PTF fue la segunda más alta del periodo analizado.
Esto indica que hay otros factores que no son capturados por los factores de trabajo
y capital, pues se evidenció una mejora sistémica en una serie de indicadores
económicos y sociales que podrían en parte estar asociados a los precios del
petróleo (WTI), que pasó de $31 entre 2000-2004 a más del doble entre 2005-2009
con $71 en promedio, los cuales incidieron en la mejora no solo del capital
sino también del gasto en educación, salud y sector social. Además, se
utilizaron los recursos de los fondos de estabilización para atenuar los
efectos de la crisis financiera mundial del año 2008.
Mientras
tanto, durante el inicio de la última década, la contribución al proceso de
crecimiento y la acumulación del capital empezaron a ser importantes, sin dejar
de lado el aporte del factor trabajo. El crecimiento promedio del PIB potencial
fue del 4.3%, entre 2010 y 2014, con una brecha del 1.5%. Este comportamiento
se sostuvo principalmente en la acumulación del capital, cuyo aporte se
incrementa durante la segunda parte de la década. La formación bruta de capital
fijo se dinamizó debido a los incrementos acelerados de la inversión pública
asociado a los altos precios de petróleo WTI, cerca de $91 en promedio durante
este periodo. Estos elementos generaron un efecto sistémico en el crecimiento
económico incidiendo de manera considerable en la PTF. Además, debido a un uso
intensivo de capital sobre el trabajo, se podría decir que la inflación no se
aceleró en este periodo; de hecho, la inflación anual tuvo un promedio de 3.9%,
levemente inferior a la del periodo previo.
En
la tabla 1, se observa que en los periodos 1990-1994 y 2015-2019, el aporte de
la productividad al crecimiento fue negativo. Este resultado no debe ser
entendido como una regresión tecnológica, si bien puede estar asociada a una
pérdida de eficiencia o a cambios en la estructura productiva de la región de
acuerdo con Aravena, (2010). Es importante tener en cuenta que el enfoque de
contabilidad del crecimiento intenta explicar las diferencias de ingreso con base
en diferencias observables en sus stocks de capital físico y humano. No obstante,
se encuentra que los factores observables pueden explicar típicamente menos del
40% de las diferencias de niveles de desarrollo entre países (Hall y Jones,
1999; Caselli, 2005). El 60% restante correspondería a la productividad total
de factores (PTF), que se puede entender como el “residuo”[27],
la parte del producto que no puede explicarse con el nivel de factores
productivos, por ejemplo shocks internos y externos. Por tanto, dada la
importancia relativa de la PTF y el escaso entendimiento sobre sus
determinantes, su estudio se ha convertido en prioridad de investigación
(Lagarde, 2017).
Finalmente,
para el periodo 2015-2019 se estima un crecimiento bajo respecto al primer
lustro de la década, junto con una brecha negativa de producto (-1.58%). Este
resultado obedece a la caída de los precios del petróleo de mediados de 2014,
la apreciación del dólar que limita la competitividad del país, el terremoto
sufrido el 16 de abril de 2016, la disminución de la inversión y el paro
nacional de octubre de 2019. En tal razón, la brecha negativa se puede explicar
por las caídas en el uso del capital y la productividad factorial. Esto muestra
que los efectos adversos que no se capturan por trabajo y capital son un
componente importante en este lustro. Así mismo, esta brecha negativa es
acompaña por una inflación anual promedio[28]
de 1.2%, implicando una desaceleración en el nivel de precios respecto al
periodo previo. Este resultado muestra participaciones menores del capital y de
productividad factorial y por tanto de la actividad, causando afectación al
factor trabajo, y con una brecha negativa que da señales de la necesidad de
incentivar los niveles de producción y consumo hasta que lleguen a su uso
normal.
A
continuación, se presentan los resultados del crecimiento potencial bajo un
conjunto de supuestos sobre la evolución de los factores de producción para
poder estimar la senda de crecimiento potencial para la próxima década. Esto
es, la estimación comprende el periodo 2020-2024. Hasta el año 2020 se
consideran las previsiones efectuadas por el Banco Central del Ecuador[29].
A partir de esta fecha, la tasa de crecimiento del PIB potencial se obtiene de
la proyección de cada uno de sus factores, capital, empleo y productividad
total de los factores (PTF).
Se
tomaron en cuenta algunos supuestos que consideran las proyecciones de
crecimiento económico realizadas por el Banco Central del Ecuador para el año
2020 y proyecciones de población por parte del Instituto nacional de
estadística y censos hasta 2024 por parte del INEC. En la misma línea, con el
fin de construir escenarios plausibles se tomaron ciertos lineamientos con base
en reportes macroeconómicos como el World Economic Outlook (WEO) del Fondo
Monetario Internacional a octubre y el informe de Perspectivas económicas
mundiales del Banco Mundial a junio del año 2020. Las proyecciones emplean los
mismos lineamientos de la metodología previamente desarrollada. Se incorporan
los siguientes supuestos:
·
Stock
de capital crece en promedio en 1.8% (2020-2024)
·
La FBFK cae en 14% en 2020 de acuerdo con las previsiones
del BCE.
·
Para 2021 se considera el comportamiento promedio de los
últimos 5 años (3%), lo cual contemplaría un efecto rebote en cierta medida
como sucede con otras economías emergentes.
·
Posteriormente se considera el promedio de los últimos 5
años previos al 2020 que mantiene el efecto COVID-19, reflejando un ritmo
moderado de recuperación.
·
El
factor trabajo en la economía crece en un promedio de 0.9% (2020-2024)
· Para
la tasa natural de desempleo se considera una reducción de 2 puntos
porcentuales para el año 2020 y 2021, asociada a la variación de los
pronósticos de desempleo por el COVID-19, y luego del 2021 se recupera en 1
punto porcentual.
· Se
utilizan las proyecciones de población total y la población en edad de trabajar
(PET) del INEC y el SNI (Sistema Nacional de Información)[30], y
se mantiene la tasa de participación global en 65%.
· La
participación del capital y trabajo se mantienen en 40,6% y 59,4%,
respectivamente.
·
Se mantiene la participación del capital y el trabajo. El capital por tratarse de un
recurso productivo fijo no puede ajustarse de manera flexible como el trabajo,
ante embates exógenos o de cambio sobre la producción.
·
La
PTF considera medias móviles de los últimos 5 años (-2.1% en promedio)[31].
Además, esta evoluciona de manera relativamente lenta a razón de que cambios
tecnológicos o productivos en la producción suelen tomar tiempo en ocurrir y
adaptarse en la producción. De esta manera, el uso de un promedio móvil puede
ajustar relativamente bien la evolución futura del capital.
A
continuación se presentan los principales resultados de la estimación del
crecimiento del producto potencial promedio por lustros, obtenidos a partir de
la aplicación de la metodología de medición del crecimiento para el periodo
2020-2024.
Tabla 2. Proyecciones de crecimiento potencial
|
|
2020-2024 |
|
PIB potencial |
-0.6% |
|
Contribución al crecimiento potencial |
|
|
Capital |
1.1% |
|
Empleo |
0.4% |
|
PTF |
-2.1% |
|
PIB real 2020 (prev) |
-8.1% |
Fuente: Estimaciones propias de acuerdo con el modelo empleado y los supuestos
enunciados.
De
esta manera, se puede estimar una senda de crecimiento para el PIB potencial
que bordea el -0.6% en promedio hasta el año 2024. Así también se estiman
crecimientos positivos promedio para el capital y trabajo de 1.1% y 0.4%. Esto
iría acompañado de tasas de productividad inferiores al -2.1%. Es remarcable
que el residuo o PTF es el que contribuye en mayor medida, pues los efectos
producto del COVID-19 a nivel nacional van más allá del impacto directo de la reducción
de las plazas de trabajo, la disminución de la calidad del empleo y las fuertes
caídas en la inversión pública y privada.
Figura 9. Proyección crecimiento del PIB potencial a largo
plazo
Fuente:
Banco Central del Ecuador y estimaciones
propias.
Es
necesario revisar el comportamiento del producto potencial, pues cuando el
producto no supera su potencial, los factores productivos se encuentran
inactivos, pudiendo tratarse del inicio de ciclos depresivos en la economía y
deben ser contrarrestados con políticas que permitan una recuperación
sostenible de la senda de crecimiento posterior al escenario post COVID-19,
aprovechando de la mejor manera la capacidad productiva (con base en trabajo y
capital).
Este
estudio aborda la estimación del PIB potencial de la economía ecuatoriana
utilizando la metodología de función de producción de Cobb-Douglas con
rendimientos constantes a escala. La ventaja principal de este método frente a
los puramente estadísticos es que permite analizar los determinantes del
crecimiento potencial, distinguiendo entre las contribuciones relativas de la
tecnología, el factor trabajo y el capital.
De
acuerdo con la metodología propuesta en este estudio, el
crecimiento del producto potencial de la economía ecuatoriana se situó en
alrededor de 2.4% en promedio para el periodo 1995-1999 (el PIB real creció en
1.4%), mientras que en la década 2000-2009 el producto potencial creció a razón
de 3.5% en promedio (el PIB real creció en 3.9%). En el periodo 2010-2014 se
estimó un crecimiento potencial de 4.3% (el PIB real creció en 5.2%). Esto
muestra un crecimiento sostenido en los altos precios de petróleo, que
permitieron el uso intensivo de inversión en capital (el Stock de Capital
contribuyó en 3.4%).
Entre 2015-2019 se estimó un
crecimiento potencial de 1.8% (el PIB real creció en 0.5%). Esta caída se
originó por reducciones en la productividad y contracción del factor capital
como consecuencia de diversos factores exógenos y endógenos, como la
disminución en el precio del petróleo a mediados de 2014 (que provocó menor
inversión en capital), el terremoto del 16 de abril de 2016, la salvaguardia
por balanza de pagos en 2015, el paro nacional de octubre 2019, entre otros.
Por
último, el crecimiento potencial para el siguiente lustro 2020-2024 se estima
en -0.6% en promedio. La caída se debería al impacto de los efectos del
COVID-19 en 2020 y 2021 sobre el factor trabajo, y el capital y el tiempo
requeridos para la recuperación. La contribución del PTF es del -2.1%, el
factor trabajo 0.4% y el factor capital 1.1%. Este escenario, si bien está en
línea con los reportes macroeconómicos del FMI y Banco Mundial, podría ir
modulándose dependiendo de la recuperación de las economías de los socios
comerciales y de cómo se inviertan los créditos por parte de los organismos
multilaterales. Estos elementos podrían acelerar o ralentizar el escenario de
recuperación de la economía.
Cabe
resaltar que la estimación del producto potencial está sujeta a un elevado
grado de incertidumbre, dado que requiere un conjunto muy amplio de información
y la realización de supuestos simplificadores. Esta incertidumbre es
especialmente elevada en entornos de crisis, en los que se hace difícil
determinar sus posibles efectos sobre el nivel del producto potencial y sobre
su tasa de crecimiento en el futuro. Así también, debido a la caracterización
primario exportadora de Ecuador y su grado de apertura, la trayectoria de
crecimiento potencial puede verse limitada y su sendero modificarse.
Es
importante considerar que si el producto real no supera su potencial, los
factores productivos se encuentran inactivos, pudiendo ser el inicio de ciclos
depresivos en la economía. De ahí que, las estimaciones presentadas sirven como
insumo para diseñar políticas que permitan contrarrestar ciclos recesivos,
considerando los efectos del COVID-19 a fin de trazar una senda sostenible de
crecimiento futuro. Adicionalmente, se debe buscar no exceder al producto
potencial, pues superar el crecimiento potencial continuamente implica
sobreexplotación y desgaste acelerado de los factores de producción, sin dejar
de lado presiones inflacionarias.
Finalmente,
en términos del aporte de los factores al crecimiento, los resultados son
consistentes con los obtenidos en otros ejercicios de contabilidad de
crecimiento. Muchos países experimentaron cambios en su estructura económica,
lo que se tradujo en que parte importante del crecimiento económico obedeció a
la acumulación del capital, productividad y leves incrementos del factor
trabajo.
En
futuras investigaciones sería importante complementar con estudios que permitan
encontrar factores explicativos asociados a la productividad total de los
factores (PTF) pues al momento, este es un elemento de residuo que captura
elementos tecnológicos y de innovación. Además, se recomienda continuar con el desarrollo
de investigaciones sobre la brecha del producto y el PIB potencial con
metodologías que permitan fortalecer los elementos que lo componen, como la
tasa natural de desempleo e ir afinando la forma de cálculo de factores como el
capital humano y los recursos naturales.
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Tabla
3. Estimación
del crecimiento del PIB potencial y sus componentes
|
Año |
Factor Trabajo |
Factor Capital |
Productividad Total de los Factores |
% Factor Trabajo (α) |
PIB potencial
Cont. del Crecimiento |
PIB Real |
PIB Potencial HP. λ=100 |
PIB Potencial
HP doble banda λ=0.11 y
λ=2.91 |
|
1989 |
1.8% |
13.7% |
-2.0% |
33.2% |
3.7% |
1.0% |
2.6% |
1.8% |
|
1990 |
1.4% |
9.5% |
-1.6% |
33.2% |
2.5% |
3.7% |
2.6% |
3.4% |
|
1991 |
1.7% |
15.1% |
-1.0% |
33.2% |
5.2% |
4.3% |
2.6% |
3.6% |
|
1992 |
1.7% |
-1.3% |
-0.4% |
33.2% |
0.3% |
2.1% |
2.5% |
2.7% |
|
1993 |
1.7% |
5.8% |
-0.1% |
33.2% |
2.9% |
2.0% |
2.5% |
2.5% |
|
1994 |
1.9% |
3.7% |
0.1% |
33.2% |
2.6% |
4.3% |
2.4% |
3.7% |
|
1995 |
1.7% |
9.0% |
-0.2% |
33.2% |
4.0% |
2.3% |
2.3% |
2.5% |
|
1996 |
1.5% |
4.2% |
0.0% |
33.2% |
2.3% |
1.7% |
2.3% |
1.8% |
|
1997 |
1.9% |
2.4% |
0.2% |
33.2% |
2.3% |
4.3% |
2.3% |
2.5% |
|
1998 |
2.0% |
3.1% |
0.3% |
33.2% |
2.7% |
3.3% |
2.4% |
2.5% |
|
1999 |
0.3% |
0.8% |
0.1% |
33.2% |
0.6% |
-4.7% |
2.5% |
-1.6% |
|
2000 |
0.8% |
1.6% |
0.1% |
33.2% |
1.2% |
1.1% |
2.8% |
1.8% |
|
2001 |
1.8% |
4.8% |
0.5% |
33.2% |
3.3% |
4.0% |
3.1% |
2.9% |
|
2002 |
2.7% |
-2.5% |
0.8% |
33.2% |
1.8% |
4.1% |
3.5% |
3.8% |
|
2003 |
2.6% |
-0.2% |
1.1% |
33.2% |
2.8% |
2.7% |
3.8% |
3.4% |
|
2004 |
2.7% |
6.1% |
1.3% |
33.2% |
5.1% |
8.2% |
4.0% |
6.5% |
|
2005 |
3.3% |
0.3% |
1.3% |
33.2% |
3.6% |
5.3% |
4.2% |
4.7% |
|
2006 |
3.4% |
3.4% |
1.1% |
33.2% |
4.5% |
4.4% |
4.3% |
4.7% |
|
2007 |
3.5% |
0.7% |
1.1% |
33.2% |
3.7% |
2.2% |
4.3% |
3.0% |
|
2008 |
4.4% |
3.3% |
1.2% |
32.1% |
5.2% |
6.4% |
4.3% |
5.6% |
|
2009 |
3.8% |
-0.1% |
1.0% |
37.0% |
3.3% |
0.6% |
4.2% |
2.6% |
|
2010 |
4.3% |
-0.5% |
0.9% |
34.9% |
3.5% |
3.5% |
4.0% |
4.3% |
|
2011 |
5.1% |
1.5% |
0.9% |
35.1% |
4.8% |
7.9% |
3.8% |
6.2% |
|
2012 |
5.6% |
0.5% |
0.6% |
36.8% |
4.4% |
5.6% |
3.6% |
4.7% |
|
2013 |
6.1% |
4.3% |
0.2% |
37.9% |
5.5% |
4.9% |
3.3% |
4.2% |
|
2014 |
5.7% |
0.5% |
-0.3% |
38.1% |
3.5% |
3.8% |
2.9% |
3.4% |
|
2015 |
4.6% |
1.8% |
-0.9% |
41.5% |
2.5% |
0.1% |
2.6% |
1.4% |
|
2016 |
3.5% |
2.5% |
-1.4% |
40.6% |
1.7% |
-1.2% |
2.3% |
0.2% |
|
2017 |
4.2% |
1.1% |
-1.5% |
40.1% |
1.5% |
2.4% |
2.1% |
1.6% |
|
2018 |
3.9% |
-1.8% |
-1.5% |
40.6% |
0.0% |
1.3% |
2.0% |
0.7% |
|
2019 |
3.4% |
2.0% |
-2.0% |
40.6% |
0.8% |
0.1% |
1.9% |
0.4% |
|
2020 |
2.0% |
-2.0% |
-2.6% |
40.6% |
-2.2% |
|
|
|
|
2021 |
1.8% |
1.0% |
-2.0% |
40.6% |
-0.6% |
|
|
|
|
2022 |
1.8% |
1.7% |
-2.1% |
40.6% |
-0.3% |
|
|
|
|
2023 |
1.8% |
2.6% |
-1.7% |
40.6% |
0.4% |
|
|
|
|
2024 |
1.8% |
1.4% |
-1.8% |
40.6% |
-0.2% |
|
|
|
Nota: Los factores trabajo, capital, PTF, PIB potencial y observado se expresan
en tasas de crecimiento respecto al periodo anterior. La participación del
factor capital (1-α) se obtiene con base al factor trabajo α.
Fuente: BCE y estimaciones propias.
[1] Matemático
por la Universidad Jean Monnet de Francia. Máster en Economía del Desarrollo
por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Master en
Matemáticas Aplicadas (USFQ). Banco Central del Ecuador (BCE), correo
electrónico: eyaselga@bce.ec.
Agradecimiento a los comentarios de Geomara Garrido (BCE).
[3]
De acuerdo con el estado del arte del producto potencial, existen más de 12
técnicas diferentes de estimación de esta variable macroeconómica, sin que sea
unánime la preferencia por alguna metodología de estimación.
[4]
El uso normal de los factores hace alusión al empleo del factor trabajo como si
no hubiera trabajadores en situación de desempleo, o el desempleo es compatible
con la tasa de desempleo natural, la cantidad de horas trabajadas fueran
normales y los equipos e instalaciones se utilizaran con ritmos normales de uso
(De Masi, 1997; Marconi & Samaniego, 1995;
Sandoval, 2015).
[5]
Esta ley postula que el PIB real supera al potencial cuando la tasa de
desempleo observada se encuentra por debajo de la tasa de desempleo natural
[6]
Para mayor detalle ver: “Una Aproximación al Cálculo del Producto Potencial
para Ecuador”, Notas Técnicas del Banco Central del Ecuador”, N°10, 1995.
[7] Véase: “Estimación del PIB potencial
para el caso del Ecuador”, Revista Cuestiones Económicas del Ecuador. Vol. 19,
N° 2:3, 2003.
[8] Ver: “Estimación
del Crecimiento Potencial del Ecuador”. Tesis de pregrado. Escuela Politécnica
Nacional del Ecuador, Quito, 2015.
[9]
Aquí
[10]
El incremento del 1% en la intensidad de uso del factor genera crecimientos en
α o 1- α sobre el nivel de producción, ceteris paribus. Bajo competencia
perfecta 0< α < 1.
[11]
De acuerdo con Easterly & Levine (2001) la TFP explica cerca del 60% de
crecimiento del producto.
[12] El stock de capital bruto definido como
[13] Aravena (2009)
define a la vida media como la esperanza de vida de un activo, la vida máxima
de un activo es la edad en la que el activo se retira del proceso de
producción.
[14]
Estos valores provienen de estimaciones para Estados Unidos realizadas por Hulten C. & Wykoff, (1981a).
[15]
Los trabajadores tienen derecho a 15 días consecutivos de licencia. Los
trabajadores que hayan trabajado durante más de cinco años en la misma empresa
o con el mismo empleador tienen derecho a gozar de un día de vacaciones
adicional por cada año trabajado o recibirán el valor monetario
correspondiente.
[16]
Los trabajadores tienen derecho a disfrutar de 10 días festivos, que son los
siguientes: 1 de enero, Viernes Santo, 1 de mayo, 24 de mayo, 10 de agosto, 9
de octubre, 2 y 3 de noviembre, 25 de diciembre y un día previsto por fiesta
cívica local.
[17]
El 30 de abril de
2008 fue aprobado por el pleno de la Asamblea Nacional Constituyente.
[18]
Reguladas por la Ley
Reformatoria al Código del Trabajo, del 23 de junio del 2006, conocida como Ley
2006-48.
[19]
La población económicamente activa en Ecuador considera a personas de 15 años y
más que trabajaron al menos 1 hora en la semana de referencia o, aunque no
trabajaron, tuvieron trabajo (empleados), y personas que no tenían empleo, pero
estaban disponibles para trabajar y buscan empleo (desempleados).
[20]
La pregunta para definir desocupados antes de 2007 hace referencia a las
personas de 10 años y más que durante la semana de referencia no tenían empleo,
pero que tomaron medidas concretas para buscar un empleo asalariado o
independiente, y además estuvieron disponibles para trabajar en esa semana o en
las cuatro semanas anteriores a la misma; mientras que después de 2007 la
pregunta pasa a considerar a las personas de 15 años y más que durante la semana
de referencia no tenían empleo, pero que tomaron medidas concretas para buscar
un empleo asalariado o independiente, y además estuvieron disponibles para
trabajar en esa semana o en las cuatro semanas anteriores a la misma. De esta
manera, la retropolación de la tasa de desempleo urbana se realiza porque antes
consideraba a personas de 10 años y más, y actualmente considera las de 15 años
y más.
[21]
Para más detalles
revisar Granda et al. (2017).
[22] El resto de activos productivos consideran una vida media
de 10 años. Los otros activos representaron 8% de la FBKF en el año 2019.
[23] Para la estimación se emplearon datos relacionados con la Formación Bruta de Capital Fijo (FBK) y del Producto Interno Bruto (PIB). Se emplean datos reales (precios constantes de 2007) hasta el año 2019 para la FBKF y para el PIB. Subsecuentemente, se suaviza la serie del PIB y se calcula el capital potencial.
[24]
Los datos hasta 2019 son observados. Cabe señalar que en el año 2018 se dio una reducción de
la muestra. Esto marcó una reducción en la PEA, y de acuerdo con la encuesta se encontró que se incrementaron los jubilados en la
PEI en un 18.5 % en el año 2018.
[25]
Datos de inflación anual promedio tomados del Instituto Nacional de Estadístico
y Censos. Serie Histórica IPC. Agosto 2019.
[26] Cifras de Cuenta Corriente tomadas del Banco Central del Ecuador. Información Estadística Mensual. Diciembre de 1996. No 1731, para el período 1990-1994 y de marzo de 2018. No 1993 para los períodos posteriores.
[27]
A la PTF se le suela llamar “la medida de nuestra ignorancia” (Caselli, 2005).
[28]
Dato calculado con las inflaciones anuales promedio de 2015-2019.
[29]
El PIB de 2020 es publicado dentro del Boletín de Información Estadística
Mensual No. 2020. Junio 2020. Ver en detalle en: https://www.bce.fin.ec/index.php/boletines-de-prensa-archivo/item/1369-el-covid-19-pasa-factura-a-la-economia-ecuatoriana-decrecera-entre-7-3-y-9-6-en-2020
[30] Proyecciones
Referenciales de Población a Nivel Cantonal 2010-2030. Consultado en:
https://sni.gob.ec/proyecciones-y-estudios-demograficos
[31] El uso de medias móviles permite eliminar ruidos o fluctuaciones volátiles en la serie, y a la vez es adecuado para extrapolar un comportamiento a largo plazo de la serie.