¿MIGRACIÓN VENEZOLANA UN PROBLEMA PARA LATINOAMÉRICA? UN ANÁLISIS A TRAVÉS DE LA HISTORIA Y SUS DETERMINANTES.

 

 

 

 

 

Luis Eduardo Peñafiel Chang[1]

 

 

 

 

 

 

Resumen:

 

Este trabajo, analiza los determinantes económicos y no económicos de la migración venezolana durante el periodo 1991-2018. Para la generación del modelo se utiliza la metodología de Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO). Se encuentra que un incremento en la brecha de tasa del crecimiento del PIB de América Latina respecto a Venezuela, genera un incentivo para emigrar, a su vez, un aumento en la brecha entre la tasa de participación de la fuerza laboral promedio de América Latina respecto a Venezuela, provoca que cada vez más venezolanos decidan salir del país. Finalmente, un decrecimiento en la brecha de la tasa de mortalidad de personas menores de cinco años promedio de América latina respecto a Venezuela, reafirma la decisión de buscar mejores condiciones de vida fuera de ese país. Esto muestra los grandes retos que implicará la coordinación latinoamericana para contrarrestar este asunto que ha pasado a ser una cuestión humanitaria. 

 

Palabras Clave: Migración, Instituciones, Economía de la demografía, Emigración.

  

Clasificación JEL: A13, C01, C12, E24, J61

 

Fecha de recepción: 5 de abril de 2020.                    Fecha de aceptación: 15 de mayo de 2020.

 

Abstract:

 

This work analyzes how a government managed to gain total control of the State and put the Institutions to work not for the country but for it, and also seeks to identify what are the economic and non-economic determinants of Venezuelan migration between 1991-2018. For the generation of the model, the methodology of Ordinary Minimum Squares (MCO) is used. It is found that an increase in the Latin American GDP growth rate gap with respect to Venezuela generates an incentive to emigrate, in turn an increase in the gap between the participation rate of the average Latin American labor force with respect to Venezuela It causes more and more Venezuelans to decide to leave the country. Finally, a decrease in the mortality rate gap of less than five years in Latin America on average for Venezuela reaffirms the decision to seek better living conditions outside of Venezuela. This shows the great challenges that Latin American coordination will imply to counteract this issue that has become a humanitarian issue.

 

Keywords: Migration, Institutions, Economics of demography, Emigration

 

JEL Classification: A13, C01, C12, E24, J61

 

Receipt date: April 5, 2020.                             Acceptance date: May 15, 2020.

 

 

 

 

 

 

1.     Introducción

 

Es de conocimiento general que Venezuela está atravesando sus horas más tristes, sin embargo, considero importante abordar una de las consecuencias más graves que está teniendo el gigantesco fracaso en el que se ha convertido la revolución Bolivariana.

 

Ya no hay duda, no hay debate, Venezuela está a la deriva y cada día que pasa la vida en este país resulta más difícil y, es evidente que con índices de violencia, pobreza e inflación situados entre los más altos del mundo y con una creciente industria del narcotráfico y el crimen organizado campando a sus anchas, son muchos los venezolanos que ya no encuentran más alternativa que marcharse y dejar atrás un país que se está viniendo abajo (Peralvo, 2017) (Salgado, Contreras and Albornoz, 2018).

 

Y eso es precisamente lo que cada vez más venezolanos están haciendo, especialmente los más jóvenes, según cálculos de Naciones Unidas, desde el año 2014 hasta diciembre del 2019, alrededor de 4.769.498 venezolanos ya se han marchado y los números no paran de crecer año tras año (Mazuera et al., 2019).

 

En otras palabras, la revolución Bolivariana se ha convertido en la causa del mayor éxodo de la historia de Latinoamérica.  

 

Las sociedades están en constantes movimiento y a lo largo de la historia ya sea por razones económicas o políticas las migraciones han sido algo constante para lograr vivir mejor, para huir de una amenaza o simplemente para escapar de unas condiciones de vida que no son buenas, es decir, continuamente las personas se mueven de un sitio a otro (Domenech and Pereira, 2017).

 

Sin embargo, un éxodo es algo diferente, la migración masiva de personas que se ven forzadas a dejar el lugar en el que viven, esto es, no se trata de personas que sueñan con vivir mejor, sino que tienen que marcharse incluso para poder sobrevivir (Naciones Unidas, 2006).

 

A través de la historia los motivos han sido porque otro grupo más fuerte que se había hecho con el control y los expulsaba de forma violenta, un ejemplo es del pueblo armenio que en 1915, cientos de miles de personas se vieron obligadas a escapar del imperio Turco, un proceso que más tarde se ha conocido como el genocidio Armenio (Antaramián, 2016). Otro ejemplo, es el caso de decenas de miles de republicanos, que ante la amenaza de sufrir represalias, torturas y condenas de todo tipo por parte del bando Franquista, se vieron obligados a marcharse de España tras el fin de la guerra civil (Barbecho, 2006), o también lo ocurrido en la segunda guerra mundial o con las luchas de independencias de países de África (Nanga, 2010) y Asia en la década de los 60’ (Wabgou, 2012).

 

En nuestros días hemos tenido dos ejemplos muy claros, el primero ha sido producto de la guerra civil en Siria que desde que comenzó en 2011, ha producido millones de personas desplazadas dentro y fuera de sus fronteras (León, 2013) y el segundo caso es precisamente el de Venezuela y todo apunta a que va a terminar siendo mucho más grande que el de Siria y a diferencia de todos los ejemplos anteriores, en el caso de Venezuela no es fruto de ninguna guerra ni de ninguna ocupación de alguna fuerza extranjera, sino del hambre, el miedo y la miseria provocada por la Revolución Bolivariana (Cañizáles, 2016). Según la encuesta de condiciones de vida en 2018, el 87% de los venezolanos viven en condiciones de pobreza y más del 60% en condiciones de pobreza extrema, que son números propios del África subsahariana (España and Ponce, 2018).

 

Lo paradójico de este caso es que esta catástrofe humanitaria se produce en una las potencias petroleras más importantes del mundo y la situación está empezando a ser tan grave que ante la falta de medicamentos y equipos sanitarios dentro del país, enfermedades como el sarampión, la tuberculosis o la malaria, las cuales estaban erradicadas en este país, no solo han rebrotado sino que en algunos casos se están convirtiendo en auténticas epidemias (Unocha, 2019).   

 

Además, Venezuela vive un problema de producción y abastecimiento tan grande que cada vez resulta más difícil adquirir productos alimentarios básicos, a esto se suma la cuestión de la violencia donde las estadísticas de homicidios se encuentran en niveles propios de un país en guerra civil y por supuesto los atracos, los saqueos, las extorciones y todos los demás delitos, han hecho de este país un lugar muy peligroso para vivir (Gabbert and Martínes, 2017).

 

Así, con este panorama, no es de sorprenderse que tan solo en los últimos tres años alrededor de 4 millones de venezolanos hayan abandonado el país por mar, aire o tierra, con la meta de llegar hasta Colombia, Brasil y Ecuador en primer lugar, y luego desde allí, avanzar hacia Perú, Chile o Argentina (Acosta, Blouin and Freier, 2019). 

 

Por fortuna, los países latinoamericanos han demostrado una gran solidaridad y han permitido prácticamente sin restricciones la entrada a cientos de miles de venezolanos (Mazuera et al., 2019). Sin embargo, todo esto ha empezado a cambiar, porque recibir a tanta gente de golpe no siempre es fácil, mucho menos si además los receptores no son países ricos.

 

Algunos países latinoamericanos están empezando a sentir una enorme presión, solamente en el estado fronterizo de Roraima de Brasil, el número de venezolanos que asisten a los centros médicos ha pasado de setecientos en el año 2014 a más de sesenta mil en 2018.

 

Por otro lado, en Colombia el número de venezolanos supera ya ampliamente el millón de personas, en Perú son más de cuatrocientos mil y en Ecuador alrededor de quinientos mil; la oleada de gente es tan grande que solo en el Ecuador han llegado alrededor de cuatro mil venezolanos cada día, eso sí, algunos de ellos se dirigen a otros países como Chile, que hasta finales del 2019, han recibido alrededor de trescientos mil venezolanos, mientras que en Argentina alrededor de doscientos mil.

 

Todo esto ha provocado que los países más afectados empiecen a establecer algunas medidas para reducir todo el enorme caudal de personas. Por primera vez, Latinoamérica se enfrenta a un serio problema en sus fronteras, por un lado, no se puede impedir el paso por una cuestión humanitaria, pero de seguir así las cosas, cada vez serán más los que intentarán escapar del país y eso es todo un reto.

 

En este contexto, el presente documento busca identificar los componentes de la migración venezolana hacia Latinoamérica. Mediante un análisis bibliográfico de fuentes secundarias: publicaciones, artículos de revista y libros, para entender y profundizar el proceso migratorio y la situación, tanto de las instituciones como la socioeconómica de Venezuela. Se revisará la parte empírica de la literatura internacional sobre esta temática y se llevará a cabo un conjunto de estimaciones que pretenden identificar factores de la migración para Venezuela (Hernández, Fernández and Baptista, 2010).

 

Este estudio, se divide en cinco secciones que incluyen esta introducción. En la segunda sección se revelará antecedentes de los distintos procesos migratorios de Venezuela. En el tercer apartado se hace un análisis de la literatura de los modelos construidos a nivel internacional sobre migración y a partir de ello se construye un modelo macroeconómico para el caso de Venezuela. En la cuarta sección se presentarán los resultados obtenidos y finalmente, la quinta sección contiene las conclusiones de la presente investigación.

 

 

 

2.     Desarrollo

 

 

2.1. Evolución de la migración venezolana. Reseña histórica

 

(1945 – 1970)

 

Durante este periodo, Venezuela fue receptor de inmigrantes provenientes de Europa quienes llegaron huyendo de conflictos bélicos como la Segunda Guerra Mundial, junto a razones de orden social, política y económica (Morales and Navarro, 2008). Durante estos años, pese al régimen político dictatorial que se mantuvo hasta 1958, Venezuela a diferencia de otros países latinoamericanos, era un país con ausencia de conflictos, presentaba estabilidad económica y atravesaba un proceso de modernización en el cual los inmigrantes tuvieron un rol muy importante.

 

(1970-1980)

 

En los iniciados años setenta, surge la etapa de inmigración latinoamericana hacia Venezuela, donde las principales razones estaban relacionadas al nivel de calificación y actividad económica que desarrollaban. Muestra de aquello fueron los colombianos, principales grupos de inmigrantes hacia Venezuela que arribaban con la búsqueda de una mejor calidad de vida, tras la contracción económica que sufrían en Colombia producto de la baja al precio de café.

 

Por otro lado, durante este periodo, Latinoamérica en general estaba bajo regímenes dictatoriales como Bolivia, Argentina, Uruguay y Chile, que obligaron a las personas a emigrar respondiendo a razones políticas.

 

En todos los casos, sean colombianos y demás inmigrantes latinoamericanos, la elección del destino Venezuela, obedece a la estabilidad y solidez económica del momento, fruto del éxito que el petróleo había provisto tras haber alcanzado buenos márgenes en los mercados mundiales (Malavé, 2013).

 

Mientras tanto, el flujo migratorio de venezolanos hacia el exterior durante este periodo es considerado temporal, ejemplo de este hecho, es el de aquellas personas que salieron a estudiar a otros países y al terminar con sus especialidades universitarias, en la mayoría de los casos regresaban con la finalidad de incorporarse al sector productivo, desarrollar grupos académicos y de investigación e innovar en diferentes áreas del país. También se registraron migraciones de personas de sectores politizados de la sociedad en busca de exilio y seguridad.    

 

(1980-2000)

 

Fue hasta 1983 que Venezuela mantuvo un panorama de estabilidad social y económica. Durante ese mismo año el país se adentró en una crisis, resultado de los compromisos adquiridos durante la temporada de bonanza petrolera, que dio como resultado una gran deuda externa. Estos acontecimientos provocaron un decrecimiento económico que terminó en el conocido hecho del “Viernes Negro”, siendo este, un punto de inflexión de la situación migratoria venezolana para los próximos veinte años, es durante este tiempo que el patrón migratorio en Venezuela cambia (Argenti and Marocchino, 2007).  

 

El deterioro de la producción y servicios públicos, junto al desempleo y los escándalos de corrupción, afectó el comportamiento de la población, comenzando a mostrar signos de emigración venezolana. En este periodo Venezuela pasó de ser receptor a emisor progresivo de población. Durante estos años de crisis, algunos venezolanos decidieron buscar mejores formas de vida saliendo del país, entre ellos jóvenes a punto de culminar sus estudios universitarios y profesionales, al mismo tiempo también los inmigrantes que habían llegado años atrás empezaban a regresar a sus países de origen (Garrido et al., 2009).

 

(2000-2010)

 

El inicio del siglo XXI en Venezuela comenzaba con deficiencias y emigración de todo tipo, entre ellos: ingenieros, científicos, técnicos, académicos, profesionales de la salud, empresarios y deportistas. Este periodo es considerado el punto de inflexión, que sirve para explicar el proceso migratorio venezolano, mismo que tendrá un considerable crecimiento con respecto a la etapa anterior (Vargas, 2018).

 

Este periodo es caracterizado por la crisis de gobernabilidad y de políticas que la población las percibe de forma negativa, haciendo visible un creciente proceso de emigración. Desde entonces ya eran habituales las violaciones a los derechos de las personas, particularmente de un sector público contrario al partido de gobierno y extendiéndose hacia otros sectores de la población.

 

Varios momentos caracterizan esta etapa: el primero relacionado a la elección presidencial del exmilitar Hugo Chávez, quien con su proyecto político, lo que ocasionó fue un escenario de incertidumbre social, económica, inseguridad, falta de oportunidades laborales y poder adquisitivo.

 

También hay que tener en cuenta que una de las características de este primer mandato fue el desprecio hacia sectores llamados ricos, clase media, clase profesional e intelectual de Venezuela. Los profesionales universitarios, entre ellos científicos, empezaron a ser vistos por el régimen de Chávez como privilegiados, poco preocupados por el país y por sus compatriotas; este argumento fue determinante entre muchos venezolanos para decidirse a salir del país.  

 

Apenas transcurridos tres años de mandato, la popularidad de Hugo Chávez descendía de manera importante, debido a la recesión económica, colapso de los servicios públicos y el aumento exponencial de la inseguridad y la delincuencia (Casas and Carter, 2017). El punto más alto de incertidumbre junto a la crisis generalizada de gobernabilidad se vio reflejado en abril de 2002, cuando se convocó un paro de la industria petrolera (PDVSA), empresa estratégica para sostener la economía del país; a este paro se sumaron sectores políticos, empresariales, salud y organizaciones religiosas, los cuales se mantuvieron hasta la renuncia y posterior retorno al poder del comandante Hugo Chávez.

 

Después de estas manifestaciones y la aparente estabilización en el poder del presidente Hugo Chávez, sus políticas de gobierno se caracterizaron por una radicalización del modelo político, que a raíz de su reelección en el año 2006, se consolida con el nombre de Socialismo del siglo XXI (Cedeño, 2013). Durante el segundo mandato, se realizaron reformas como la expropiación de empresas, reconversión monetaria, cese de concesiones de canales de televisión nacional, estatización de empresas de teléfono, agua, electricidad y la modificación de la Constitución Nacional, en la cual se establece la reelección indefinida. Todo esto ocurre mientras los ingresos petroleros con el precio del barril a $100 dólares, de alguna manera disminuyen los efectos de la crisis.  

 

 

(2010-2020)

 

En este periodo, el acontecimiento político juega un rol preponderante que arrastra consigo aspectos sociales y económicos al momento de tomar la decisión de emigrar. La reelección de Hugo Chávez como presidente en el 2012, quien se encontraba en un proceso de recuperación contra el cáncer y su estado de salud fue determinante para el futuro político de Venezuela, hasta el anuncio de su muerte en marzo del 2013 (Salazar, 2015).

 

El ascenso de Nicolás Maduro, tras haber ganado unas elecciones ampliamente cuestionadas, produce hechos principalmente políticos que se vienen acumulando de etapas anteriores y que obligan a algunas personas a salir del país. Durante el año 2014, tras la convocatoria de la oposición, se producen una serie de protestas en contra de la incapacidad del gobierno para aplicar políticas que mejoren las condiciones de vida de la población, en un país con altas tasas de desempleo, inflación, pobreza, criminalidad y violencia (Pismataro and Gehring, 2018).

 

Estos acontecimientos incrementan la decisión de venezolanos a emigrar, puesto que el gobierno de Nicolás Maduro representa la profundización del mismo modelo político del año 1999. Asimismo, las personas tenían gran vulnerabilidad por la constante persecución del Estado, lo que hacía que aumentaran las solicitudes de asilo y casos de exilio (Torres, 2016).

                                                                                                            

Durante el año 2015, se celebran las elecciones parlamentarias para diputados y para muchos venezolanos este evento político representaba un aspecto decisorio de emigrar o no del país. A pesar de tener contrapeso a ciertas decisiones oficiales, en diciembre del mismo año, el oficialismo logró contrarrestar las actividades legislativas destituyendo a diputados e impidiendo las distintas leyes generadas de los debates, que lejos de avanzar más bien sumaron tensión a la situación política venezolana.     

 

Desde el año 2016 hasta la actualidad el aumento de la crisis comienza a cambiar la forma en que los venezolanos toman la decisión de emigrar. Los problemas que afectan la situación venezolana se resumen en inseguridad, falta de vivienda, desempleo, informalidad en los sectores productivos, cierre de empresas, restricciones y clausura de medios de comunicación social (Puerta, 2017).

 

La principal decisión de emigrar sigue siendo mejorar la calidad de vida, pero ahora los nuevos emigrantes buscan condiciones mínimas de vida como la alimentación y la atención medica que ya escasean en Venezuela por los altos costos que se han vuelto inaccesibles para el sector de la población con menor capacidad económica. En este periodo a diferencia de los anteriores, emigrar ya no está enfocado en cómo se va a incorporar en el posible país de destino, sino más bien, el objetivo es salir de Venezuela, y es por ello que los países fronterizos de la región se han convertido en destinos inminentes.

 

 

2.2. Análisis de los shocks de la población venezolana en Latinoamérica

 

En años recientes, se ha registrado un aumento de venezolanos que llegan a países latinoamericanos, que concentran el 72% del total de venezolanos en el exterior. A continuación, y de acuerdo con información actualizada basada en fuentes o­ficiales disponibles, como estadísticas de población, registros migratorios y estimaciones, el mapa muestra el stock aproximado de venezolanos en los distintos países. Debido a las limitaciones de las fuentes es difícil cuanti­ficar a la migración irregular, así como a la población en tránsito.

 

Gráfico 1. Evolución de la población venezolana en el exterior.

 

 

 

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

Los gobiernos de la región se encuentran aplicando mecanismos, tanto ordinarios como extraordinarios de regularización de la población venezolana que se instala en sus territorios. Esto representa un paso adelante para una efectiva integración socioeconómica de las personas migrantes venezolanas. Desde 2015, se han otorgado más de 2.158.910 permisos temporarios y permanentes en los principales países de destino de Latinoamérica.

 

Tabla 1. Permisos de residencia y de estancia regular concedidos.

 

País

        Fuente

Fecha de datos

Población

 

Colombia

 

 

Gobierno

 

31 Oct 2019

 

641.825

Perú

Gobierno

03 Dic 2019

568.973

 

Chile

 

Gobierno

 

28 Feb 2019

 

325.025

 

Argentina

 

Gobierno

 

16 Dic 2019

 

184.646

 

Ecuador

 

Gobierno

 

31 May 2019

 

107.052

 

Brasil

 

Gobierno

 

30 Sep 2019

 

104.858

 

Panamá

 

Gobierno

 

12 Nov 2019

 

71.677

 

México

 

Gobierno

 

31 Ago 2019

 

46.072

 

Uruguay

 

Gobierno

 

19 Dic 2019

 

15.201

 

Guyana

 

Gobierno

 

11 Nov 2019

 

11.881

 

República Dominicana

 

Gobierno

 

30 Jun 2019

 

7.946

 

Costa Rica

 

Gobierno

 

30 Jun 2019

 

5.692

 

Curazao

 

Gobierno

 

31 Dic 2018

 

1.291

 

Paraguay

 

 

Gobierno

 

08 Ene 2020

 

1.191

 

Fuente:

Agencia de la ONU para los refugiados. Refugiados y migrantes de Venezuela. Recuperado de https://r4v.info/es/situations/platform.

 

Argentina

 

Más allá de las residencias otorgadas por criterios ordinarios entre ellos, relación laboral, reunificación familiar, entre otros, Argentina aplica a los ciudadanos venezolanos el criterio de nacionalidad MERCOSUR desde el año 2009. A partir del 29 de enero de 2019 por medio de la Disposición 520/2019 de la DNM, se flexibilizaron los requisitos de ingreso y radicación para venezolanos, alentándose también la integración socioeconómica por medio de programas específicos. Entre enero y abril de 2019, se otorgaron 25.544 residencias: 4.508 fueron permanentes y 21.036 temporarias. Así, desde el año 2015, se han concedido casi 184.646 residencias.

 

Gráfico 3. Residencias otorgadas durante periodo 2015-2018.

 

 

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

 

 

 

Bolivia

 

En octubre de 2018, por medio del Decreto 3.676, se lanza un proceso general de regularización migratoria para todas las nacionalidades, debiendo demostrar por lo menos 6 meses de estadía en el país para obtener la permanencia temporal de dos años. A marzo 2019, se habían acogido a dicho proceso 400 extranjeros de los cuales 71 eran venezolanos.

 

 

Gráfico 4. Residencias otorgadas durante periodo 2016-2019.

 

 

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

 

 

Brasil

 

Dentro del marco de la nueva Ley de Migraciones de 2017, se dicta la Portaría Interministerial N°9, ya en funcionamiento a partir de marzo de 2018, que posibilita la obtención de residencia temporal por dos años a ciudadanos de países limítrofes que no sean parte del Acuerdo de Residencia del MERCOSUR, con posibilidad de conversión en residencia permanente y exención de tasa para quienes no puedan pagarlas. Esta medida reemplaza a la Resolución Normativa N°126 del Consejo Nacional de Inmigración de marzo de 2017, que también otorgaba residencia temporaria, dicho de otro, por un año. Para abril de 2019, Brasil registra casi 68.500 residencias activas de ciudadanos venezolanos. El 68% se registró en el Estado de Roraima y le sigue el Estado de San Pablo, con casi un 12%. Caracas es la ciudad donde nació el 13,5% de los registrados venezolanos. Así, desde en el año 2015 se han concedido casi 104.858 residencias.

 

Chile

 

Las Visas Temporales se dividen en 3 categorías: sujetas a contrato, estudio o temporaria. Desde abril de 2018, Chile otorga la Visa de Responsabilidad Democrática, válida por un año y prorrogable por otro, éstas deben tramitarse desde las oficinas consulares chilenas en Venezuela. A febrero de 2019, se habían otorgado más de 26.000 visas. En abril de 2018 se lanzó un proceso de Regularización Extraordinaria para todas las nacionalidades. Se registraron 31.682 venezolanos. De esta manera, desde el año 2015 se han concedido alrededor de 325.025 residencias.

 

Gráfico 5. Residencias otorgadas durante periodo 2015-2018.

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

 

 

Colombia

 

En julio de 2017, se implementó un Permiso Especial de Permanencia (PEP), para regularizar a los migrantes venezolanos que se encontraban dentro del territorio nacional. En esta primera fase se otorgaron aproximadamente 69.000 permisos a venezolanos que habían ingresado a Colombia antes del 28 de julio del 2017. Posteriormente se implementaron tres fases más de cuatro meses de duración cada una. La tercera fase regularizó a los censados en el Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos (RAMV). Finalmente, a la cuarta fase podían acceder aquellos quienes ingresaron antes del 17 de diciembre de 2018, con pasaporte sellado. La vigencia del PEP es de 90 días, automáticamente prorrogables hasta cumplir los dos años. Al 27 de abril de 2019, un total de 596.077 venezolanos eran portadores del Permiso Especial de Permanencia. Los principales Departamentos donde fueron tramitados son: Bogotá (28%), Antioquia (12%), Norte de Santander (9%) y Atlántico (8%). Así, desde el año 2015, se han concedido alrededor de 641.825 residencias.

 

 

 

 

Tabla 2. Residencias otorgadas durante periodo 2017-2019.

 

Fase

Periodo

Cantidad

                 PEP I

2/8 al 31/10 de 2017

68.881

                 PEP II

6/2 al 7/6 de 2018

112.621

                 PEP III

2/8 al 21/12 de 2018

281.612

                 PEP IV

27/12 al 27/4 de 2019

132.963

 

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

 

 

Ecuador

 

Más allá de las residencias otorgadas por criterios generales como el trabajo, profesional, estudiante, entre otros; los venezolanos pueden regularizarse a través de dos instrumentos específicos. Entre enero y febrero de 2019, se otorgaron casi 6 mil permisos de residencia en todas las categorías con alrededor de 100.000 acumulados desde el año 2014. El Estatuto Migratorio Ecuador-Venezuela del 2011 y la Visa UNASUR del 2017, conceden residencia temporal y permanente a los venezolanos que demuestren solvencia económica. Así, desde el año 2015, se han concedido alrededor de 107.052 residencias.

 

Gráfico 6. Visas otorgadas durante periodo 2014-2018.

 

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

Paraguay

 

En febrero de 2019, se lanzó el Protocolo de Facilitación Migratoria para Ciudadanos Venezolanos, mecanismo de flexibilización de los requisitos para la radicación temporaria a migrantes venezolanos en situación de vulnerabilidad. Por medio del protocolo, se exonera del requisito de apostillado de los documentos de Venezuela, es decir, certifi­cado de nacimiento, antecedentes penales, entre otros documentos y se acepta la cédula de identidad vigente en caso de que el pasaporte esté vencido. En el caso de menores de edad que no cuenten con los documentos solicitados se aceptará el certifi­cado de nacimiento, acompañado de la solicitud de pasaporte o cédula de identidad en trámite. En 2017, se otorgaron 245 radicaciones y en 2018, se otorgaron 232. Durante el año 2019, solo en el período enero abril se otorgaron 234 residencias, la mayoría de ellas, permanentes. De esta forma, desde el año 2015 se han concedido casi 1.191 residencias.

 

Perú

 

En enero de 2017, se dicta una normativa específi­ca para el otorgamiento del Permiso Temporal de Permanencia (PTP), para las personas de nacionalidad venezolana que hubieran ingresado al país antes de febrero de 2017, posteriormente el plazo fue ampliado hasta el 31 de diciembre de 2018. En julio de 2018, se redujo el plazo de ingreso al 31 de octubre de 2018. Asimismo, sólo podía tramitarse el Permiso Temporal de Permanencia antes del 31 de diciembre. Para el 6 de mayo de 2019, los PTP otorgados eran 341.891 y casi 150.000 estaban pendientes de tramitación. Por otra parte, más de 30.000 venezolanos contaban con la Calidad Migratoria Especial, categoría que se obtiene al caducar el PTP y casi 10 mil con otra calidad migratoria. Así, desde el año 2015 se han concedido casi 568.973 residencias.

 

Gráfico 7. Permiso Temporal de Permanencia otorgadas durante periodo 2014-2018.

 

 

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

 

Uruguay

 

Uruguay, otorgaba residencias temporaria y permanente a los venezolanos a través de la aplicación del Acuerdo de Residencia del MERCOSUR. Desde 2014, con la Ley 19.254, el Ministerio de Relaciones Exteriores puede otorgar directamente permisos de residencia permanente a los nacionales del MERCOSUR. En la actualidad, el Ministerio del Interior, a través de la Dirección Nacional de Migración, continúa otorgando residencias temporarias. De enero a abril de 2019, el Ministerio de Relaciones exteriores y la Dirección Nacional de Migración otorgaron 1.252 residencias, 1.245 permanentes y 7 temporarias, respectivamente. Mientras que desde el año 2015, se han concedido casi 15.201 residencias.

 

Gráfico 8. Residencias otorgadas durante periodo 2014-2018.

 

 

Fuente:

(ONU, 2019). Tendencias migratorias en las Américas. Recuperado de https://robuenosaires.iom.int/sites/default/files/Informes/Tendencias-Migratorias-en-Americas-Octubre.pdf

 

 

 

 

3. Metodología

 

 

La aplicación de la teoría a la migración mundial, nos proporciona una guía útil respecto a las variables que se podría esperar que influyeran en la presión migratoria y en las cantidades de migración.

 

A través de un método de regresión MCO combinada (Hatton and Williamson, 1998), se explicaron las tasas de emigración promedio de doce países europeos entre 1860 y 1913. En este estudio la participación de la fuerza de trabajo en la agricultura se considera como una medida del diferencial de movilidad entre las poblaciones urbana y rural, donde el efecto es débilmente negativo, brindando un leve apoyo a la idea de que la población rural era menos móvil en el exterior. Otro de los resultados de este trabajo es la brecha salarial, representada mediante el salario real ajustado por la paridad del poder adquisitivo del país de origen y comparado al menos una docena ponderada de destinos, siendo el modelo:

 

 

MigRate = a11 + a12 AgShare + a13 LnWratio + a14 LagBirth + a15 MigStock + a16 Dum    (1)

 

Donde la variable MigRate es la tasa de emigración bruta por cada mil habitantes por década para todos los destinos extranjeros, AgShare es el porcentaje de la fuerza de trabajo en la agricultura, LnWratio es el logaritmo de la ratio de tasas salariales ajustadas por la paridad del poder adquisitivo esto es país de origen respecto a una media ponderada de los países destinos, LagBirth es la tasa de natalidad del país de origen retardada 20 años, Migstock es el fondo de inmigrantes anteriores en los países destino al principio de la década por cada mil habitantes del país de origen y Dum son las variables ficticias para Bélgica, Italia, Portugal y España.

 

Entre los principales resultados se encuentra que el efecto de la ratio salarial es fuertemente negativo y el coeficiente supone que a largo plazo un 10 por ciento de aumento en la ratio salarial aumenta la tasa de emigración anual en un 0,7 por mil. Por otro lado, la tasa de natalidad retardada 20 años sirvió para aproximar la magnitud de la cohorte de los adultos jóvenes donde su efecto es positivo indicando que hasta la mitad de los nacimientos adicionales se dispersan al final en forma de emigración, por último, un mayor flujo de emigrantes anteriores aumenta la emigración presente este efecto es conocido como el de los amigos, donde por cada 1.000 emigrantes anteriores arrastran 20 más cada año.

 

Por otro lado, (Hatton and Williamson, 2004) mediante una regresión por MCO combinada calculan los determinantes de la migración neta hacia y desde los países del África subsahariana mediante el modelo:

 

NetMigRate= -b11 + b12 NetRef + b13 LnWratio(f/h) + b14 Sp + b15 GrY(h) + b16 GrY(f) + b17 Pov            (2)

 

Donde la variable NetMigRate es la migración neta externa por cada mil habitantes, NetRef es la salida neta de refugiados por cada mil habitante, LnWratio es la tasa salarial real de los no cualificados extranjeros respecto al nacional, GrY(h) es la tasa de crecimiento del PIB real per cápita en el propio país, GrY(f) es el índice de la tasa de crecimiento del PIB en la región y Pov es el inverso del salario real del propio país al cuadrado.

 

Dentro de los principales resultados se tiene que el ratio entre el salario en el extranjero y en el propio país tiene un contundente coeficiente positivo que indica un aumento del 10 por ciento en el ratio salarial reduce la migración neta hacia el exterior en torno al uno por mil habitantes. A su vez el crecimiento de la producción nacional tiene un efecto negativo sobre la migración externa y la restricción de la pobreza tiene una influencia negativa finalmente un 10 por ciento de aumento en el salario real incrementa la migración externa en un 0,2 por mil.

 

Así también (Torres and Casanovas, 2006) a través de un modelo de datos de panel estudian los principales factores determinantes de la inmigración económica en España entre 1994 y 2004 con el siguiente modelo:  

 

Ln(IM)= c11 + c12 Ln(STO) + c13Ln(PO) + c14 Len + c15 Ln(GPE) + c16 Ln(Pur) + c17Ln(DES) + c18Ln(PA) + c19Ln(IE) + c20Ln(COM) + c21 Ln(PIB) + c22Ln(TP) (3)

 

Siendo IM el flujo anual de inmigrantes extranjeros dividido entre la población del país de origen, STO es el stock de inmigrantes de cada país en España, PO la media del índice de pobreza, DIS, es la Distancia, LEN es la variable ficticia de lengua castellana, GPE es el porcentaje de gasto publico en educación sobre el PIB, Pur, es el porcentaje de población urbana, DES es el índice de desigualdad en la distribución de la renta en el país de origen, PA es el porcentaje de población entre los quince y sesenta y cuatro años, IE es el flujo neto de inversión extranjera, COM es la media de comercio exterior con España, PIB es el producto interno bruto per cápita, TP es la tasa de desempleo.

 

Entres los principales resultados esta un aumento del 1% de la cantidad de emigrantes del país de origen ya instalados en España incrementará el flujo migratorio entre un 0,9% y un 1%, un aumento del 1% de porcentaje de individuos bajo la línea de la pobreza en el país de origen aumentara el flujo migratorio entre un 2,2% y un 2,9%, un aumento del 1% en el porcentaje de población en zonas urbanas implica una reducción de la cantidad de inmigrantes de entre el 11,5% y el 12,8%, un aumento del 1% del cociente entre la tasa de desempleo en España y en el país de salida significa una reducción del flujo inmigratorio entre un 0,6% y un 0,7% y el hecho de ser un país en el que se habla castellano incrementa el valor medio de inmigrantes aproximadamente en un 800% respecto a un país donde no se habla.

 

Mientras un estudio realizado por (Maurizio, 2008), analiza las migraciones internacionales en Argentina mediante los determinantes y la relación con el mercado laboral por medio del  modelo:

 

 + d13 log(                      (4)

 

Siendo M/P la tasa de entrada bruta de inmigrantes en un determinado país, W*/W la brecha salarial entre el país receptor y el emisor, E*/E las chances de obtener un empleo en el país receptor en relación a obtenerlo en el país de origen. Los principales resultados muestran que el sendero de crecimiento del empleo aproximado por el ciclo económico es el principal determinante del flujo migratorio hacia Argentina primando su efecto por sobre la brecha salarial. Un incremento del 1% en la brecha salarial afecta en un aumento de 3,42 de inmigrantes cada mil habitantes.

 

 Así también (Ayvar and Arévalos, 2013), analizan mediante Mínimos Cuadrados Ordinarios los Determinantes macroeconómicos de la migración internacional en el Estado de Michoacán, México. Donde el modelo aplicado es:

 

Viv_Mig = w11 + w12 Pob_Locrurales + w13 Ln(Vph_AguaFv) + w14 Ln (Vph_S_Elec) + w15 Ln (VphNodren) + w16 Ln(Vph_Pisoti) + w17 (Graproes) + w18Ln(P15Ym_an) + w19(Pob_2SalariosMin) + w20 Ln(Psinder) + w21(Pdesocup)           (5)

 

Siendo Viv_mig, las viviendas con migrantes que reciben remesas, Pob_locrurales, la población en localidades con menos de 5000 habitantes, Vph_aguafv, las viviendas particulares habitadas con agua fuera de la vivienda, Vph_s_elec, las viviendas particulares habitadas sin energía eléctrica, Vphnodren, las viviendas particulares habitadas que no tienen drenaje, Vph_pisoti, las viviendas particulares habitadas con piso de tierra, Graproes, el grado promedio escolar, P15ym_an la población de 15 años y más analfabeta, Pob_2salariosmin, la población que sobrevive con dos salarios mínimos, Psinder, la población sin derechohabiencia a servicios de salud, Pdesocup, la población económicamente activa desocupada.

 

Dentro de los principales resultados esta que la población ocupada con ingresos de hasta dos salarios mínimos y la población económicamente activa desocupada presentaron una relación positiva con respecto a los hogares que poseen migrantes, esto indica que a mayor nivel educativo disminuye el deseo de las personas de migrar de su país de origen. Así también, las variables de empleo revalidan el argumento de que a menor empleo y menores ingresos así pues las personas que habitan en Michoacán, deciden abandonar sus municipios y familias para buscar mejores ingresos que les brinden los elementos básicos de subsistencia a sus familias. 

 

3.1. Definición del modelo macroeconómico para el caso de Venezuela

 

Con el fin de analizar los determinantes económicos y no económicos se llevaron un conjunto de estimaciones econométricas a partir de diferentes especificaciones para el periodo 1991-2018, se consideró la elección de un modelo planeado por (Hatton and Williamson, 1998), en donde se plantea una extensión de los modelos tradicional que permite mostrar los determinantes más probables frente a la materialización de una migración en expansión.

 

Siguiendo la metodología propuesta por (Hatton and Williamson, 1998), el modelo puede expresarse de la siguiente forma:

 

              (6)

 

Siendo:

 

M: Migración Neta Total

 : Chances de obtener un empleo en el país receptor en relación a obtenerlo en el país de origen.

: Brecha Salarial entre el país receptor y el emisor.

 

Esta especificación parte de un conjunto de supuestos en relación a la decisión de migrar. El primero de ellos plantea que el potencial migrante compara los ingresos esperados entre el país de origen y el seleccionado como posible destino a partir de los diferenciales reales de remuneraciones y de las posibilidades de efectivizar esos diferenciales a través de la obtención de un empleo. La inclusión de dichas probabilidades en el modelo está dando cuenta del componente de incertidumbre asociado a la decisión de migrar ya que el individuo debe tomar en cuenta cual es la posibilidad de que efectivamente se emplee en el país de destino en relación a la de emplearse en el país de origen.

 

También supone que los migrantes evalúan toda la trayectoria de ingresos futuros esperados tanto en su país como fuera de él. Para poder formar esta expectativa utilizan la única información con la que cuentan que es lo sucedido previamente. Ello justifica la incorporación en el modelo de variables rezagadas como proxy del pasado.

 

 

 

 

 

4. Resultados

 

 

El modelo desarrollado para la migración venezolana cubre el periodo 1991-2018. Para lograr la especificación considerada más fructuosa, se realizaron pruebas con un conjunto acumulado de variables de las esferas económica y no económica. El razonamiento de colección de variables obedeció a su probado efecto y comprometido a que las variables han sido utilizadas en otros trabajos recientes como mencionamos en el escrutinio bibliográfico.

 

La iniciativa de año 1991 como principio de la serie tiene aparejada la expectación de adentrar en los sucesos políticos que dieron un cambio a las instituciones durante 1999 y el 2014. Estos acontecimientos constituyen los más representativos eventos de tensión económica y social de la historia venezolana.

 

El modelo está compuesto por cuatro variables una dependiente y las restantes independientes, todas las variables fueron sugeridas en la literatura y son ortogonales a los residuos. Estas variables tienen periodicidad anual y fueron obtenidas del Banco Mundial. La migración neta es el total neto de personas que migraron durante el período: la cantidad total de inmigrantes menos la cantidad anual de emigrantes, incluidos los ciudadanos y los no ciudadanos.

 

De las variables consideradas el salario real fue la única que debió ser adaptada dado que no se hallaron todos los datos necesarios de la región para el periodo de estudio. En su reemplazo se utilizó una variable que mide el nivel de actividad, la brecha de tasas de crecimiento anual porcentual del PIB promedio de América Latina respecto a Venezuela por considerarse un proxy de la renta. Los agregados están expresados en dólares de los Estados Unidos a precios constantes del año 2010, siendo el PIB la suma del valor agregado bruto de todos los productores residentes en la economía más todo impuesto a los productos, menos todo subsidio no incluido en el valor de los productos. 

 

La tercera variable es la brecha entre las tasas de participación de la fuerza laboral promedio de América Latina respecto a Venezuela, siendo esta la proporción de la población de 15-64 años o más económicamente activa que aportan trabajo para la producción de bienes y servicios durante un período específico.

 

Otra variable considerada pero luego dejada de lado fue la brecha de inversión extranjera directa promedio de América Latina con respecto a Venezuela. Siendo esta la entrada neta de inversiones para obtener un control de gestión duradero de una empresa que funciona en un país que no es el del inversionista. Fue desechada por no presentar influencia sobre la migración que se esperaba. A su vez también se probaron resultados con las variables relacionadas a lo social, pero fueron relegadas a favor de la brecha de las tasas de mortalidad de personas menores de cinco años promedio de América latina respecto a Venezuela.

 

El modelo queda construido como se muestra en la ecuaciones (7), siendo Mig, la tasa de migración neta, Pib* la tasa de crecimiento anual porcentual del PIB promedio de América Latina y Pibv, la tasa de crecimiento anual porcentual del PIB de Venezuela, Fl* la tasa de participación de la fuerza laboral promedio de América Latina y Flv la tasa de participación de la fuerza laboral en Venezuela, Mt* la tasa de mortalidad de personas menores de cinco años promedio de América latina y Mtv la tasa de mortalidad de personas menores de cinco años en Venezuela. 

 

       (7)

 

Siendo () la brecha de tasas de crecimiento anual porcentual del PIB promedio de América Latina respecto a Venezuela, (  ) la brecha entre las tasas de participación de la fuerza laboral promedio de América Latina respecto a Venezuela y () la brecha de las tasas de mortalidad de personas menores de cinco años promedio de América latina respecto a Venezuela.

                                                    

Tabla 3. Estimadores de los parámetros del modelo Mig.

 

Variable

Coef.

Std.Err

Pib

4.642,65

2.317,78

Fl

417.559,6

172.145,8

Mt

-379.538,9

169.837,9

 

 

Nota. Los coeficientes miden la influencia que tienen las variables explicativas sobre la variable dependiente. El error estándar se describe como:  =   con () indicando los valores estimados, () los valores medidos y (N) el tamaño de la muestra, el cual muestra la diferencia entre los valores reales y los estimados de una regresión. Es utilizado para valorar una correlación entre la regresión y los valores medidos.

 

Las variables explicativas de la Migración Venezolana neta resultan significativas, una variación en la brecha de tasa del crecimiento del Pib de América Latina respecto a Venezuela genera un efecto en la decisión de emigrar en promedio de 4.642 venezolanos, a su vez una variación en la brecha entre la tasa de participación de la fuerza laboral promedio de América Latina respecto a Venezuela es decir la brecha de la posibilidad de incorporarse en el mercado laboral genera un efecto en la decisión de emigrar de 417.559 venezolanos en promedio. Finalmente, una variación en la brecha de tasa de mortalidad de personas menores de cinco años promedio de América latina respecto a Venezuela genera un efecto en la decisión de emigrar en promedio de 379.538 venezolanos.

 

Una herramienta que permite determinar si el modelo estuvo correctamente especificado es el valor del estadístico P cuya hipótesis nula: El coeficiente es igual a cero. En este caso existe evidencia para rechazarla, es decir que las variables son una adición significativa al modelo porque los cambios en el valor del predictor se relacionan con cambios en la variable de respuesta.

 

Tabla 4. Estadístico P de modelo Mig.

 

Variable

t

P > |t|

Pib

2

0,057

Fl

2,43

0,023

Mt

-2,23

0,035

 

 

Nota. El estadístico t se describe como:  siendo  el estimador de mínimos cuadrados y  el error estándar de los estimadores, el cual permite comprobar si la regresión entre una variable independiente y la dependiente es significativa.  El valor p se describe como: Probabilidad (resultado tan extremo o más | hipótesis nula), el cual comprueba la hipótesis nula de que el coeficiente es igual a cero (no tiene efecto). Un valor p bajo (<0,05) indica que puedes rechazar la hipótesis nula. Dicho de otro modo, un predictor que tenga un p-valor bajo es probable que tenga una adición significativa a su modelo porque los cambios en el valor del predictor están relacionados con cambios en la variable de respuesta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5. Conclusiones

 

 

La exposición del presente estudio se centralizó en el análisis de los determinantes de la migración venezolana. Dentro de la metodología se construyó un modelo para el caso de Venezuela y se eligió la herramienta econométrica (MCO), el alcance de la elección está acorde a las metodologías sugeridas en la literatura que oportunamente fueron revisadas existiendo como resultado una demostración juiciosa para referir que la conjetura de la investigación se cumple.

 

Durante la elaboración, diseño y aplicación de este estudio se presentaron las siguientes dificultades, una de ellas, es la selección de variables que se vio obstaculizada por la información disponible. Por otro lado, el impacto se mide en la problemática de examinar empíricamente ciertas teorías de comportamiento migratorio sin la cuantía ideal de observaciones. Siendo así, en esta investigación se ha logrado construir un modelo con cuatro variables que son: la Migración Neta de venezolanos (Mig), la tasa de crecimiento anual porcentual del Producto Interno Bruto (Pib), la tasa de participación de la fuerza laboral (Fl) y la tasa de mortalidad de personas menores de cinco años (Mt).

 

Los hallazgos de este trabajo resultan interesantes en cuanto se evidencias tres hechos estilizados para Venezuela sobre los determinantes de la migración venezolana, los resultados obtenidos muestran que un incremento en la brecha de tasa del crecimiento del PIB de América Latina respecto a Venezuela, genera un incentivo para emigrar, a su vez un aumento en la brecha entre la tasa de participación de la fuerza laboral promedio de América Latina respecto a Venezuela, provoca que cada vez más venezolanos decidan salir del país. Finalmente, una disminución en la brecha de la tasa de mortalidad de personas menores de cinco años promedio de América latina respecto a Venezuela, reafirma la decisión de buscar mejores condiciones de vida fuera de Venezuela.

 

Sería interesante en futuros estudios permitirse extender el análisis a otras variables económicas y no económicas. Por otra parte, inevitablemente los resultados estarán sesgados por el criterio técnico del profesional, las decisiones impactarán en la elección de las variables a modelar, el tipo de modelo, la elección del ciclo y periodicidad a estimar entre otras cosas. A pesar de ello, es innegable el esfuerzo y la gran solidaridad que los países latinoamericanos han demostrado, sin embargo, todo esto nos lleva a preguntarnos ¿Cuánto tiempo pasará antes de que un cambio en las instituciones y desarrollo satisfactorio haga que los emigrantes venezolanos cambien su objetivo de huir del país? Esto muestra los grandes retos que implicará la coordinación Latinoamericana para contrarrestar este asunto que ha pasado a ser una cuestión humanitaria. 

 

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Anexos

 

 

1.1. Estadísticas descriptivas de las variables consideradas para el modelo.

 

Variable

Observaciones

Media

Desvío Estándar

Min

Max

Mig

28

133.200

287.714

2.230

936.454

Pib* / Pib

28

9,65

12,22

0,25

45,96

Fl*/ Fl

28

1,17

0,30

0,98

2,08

Mt*/ Mt

28

1,26

0,29

0,62

1,67

 

Nota. Estadísticas descriptivas para una muestra de 28 observaciones. Fuente: Banco Mundial.

 

 

 

 

 

1.2. Matriz de varianzas y covarianzas

 

 

Mig

Mt

Pib

Fl

Mig

1,0000

 

 

 

Mt

-0,8462

1,0000

 

 

Pib

0,5657

-0,3793

1,0000

 

Fl

0,8780

-0,8684

0,4995

1,0000

 

Nota. Tabla de doble entrada que muestra una lista multivariante horizontalmente y la misma lista. Mide y muestra la interdependencia en relaciones asociadas. Se expresa con un número que va desde 0 a 1.

 



[1] Doctorando en Economía en la Pontificia Universidad Católica Argentina. lueduardo1994@gmail.com